El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular, la reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para candidatos a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la CDMX. El pasado 22 de septiembre fue aprobada por la Cámara de Diputados.
El dictamen obtuvo 86 votos a favor y 42 en contra, sin abstenciones, para la reforma que modificará los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución respecto a este nuevo requisito para las candidaturas.
Durante la votación, se rechazaron tres reservas que presentaron senadores de Movimiento Ciudadano, del Partido Verde Ecologista de México y sin partido.
A través de un comunicado de prensa, el Senado informó que al exponer el dictamen, el presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, aseguró que esta reforma “no está hecha en contra de nadie”, mucho menos de las y los mexicanos que cuenten con otra nacionalidad, pues esta condición no pone en duda su identidad, patriotismo ni compromiso con México.
Por la Comisión de Puntos Constitucionales, el senador Saúl Monreal Ávila destacó que la reforma protege la soberanía nacional ante cualquier injerencia, desde un espacio como las gubernaturas, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y la Presidencia de la República, pues todos esos funcionarios “deben tener lealtad a nuestra patria, a nuestro país y a nuestros ciudadanos”.
Explicó que renunciar jurídicamente a una nacionalidad extranjera no cambia donde nació una persona, quiénes son sus padres, cuál es su historia familiar o cuáles son sus raíces culturales, por lo que, enfatizó, se debe discutir esta modificación constitucional en el terreno jurídico correcto, la cual sólo busca precisar un requisito de elegibilidad para un cargo del máximo interés nacional, no la supresión de la historia personal de quien aspira a ocuparlo.
En el dictamen se precisa que la contravención de esta disposición se sancionará en los términos del Título Cuarto de la Constitución. En el régimen transitorio, se menciona que el Congreso de la Unión realizará las adecuaciones a la Ley de Nacionalidad y a la legislación electoral dentro de los 90 días naturales siguientes a la entrada en vigor del Decreto.
¿Qué busca la reforma de nacionalidad única para candidatos?
Cualquier persona que busque ser candidata para la presidencia, gobernaturas para estados y jefes de gobierno de la CDMX, tendrá que tener un sola nacionalidad: la mexicana, y de tener dos, deberá renunciar a la segunda antes de registrarse.
Al renunciar a una nacionalidad extranjera también se debe rechazar los derechos políticos de ese país y su protección diplomática. El objetivo de esto es asegurar que quienes porten estos cargos mantengan un vínculo jurídico y político exclusivo con México.
La reforma entrará en vigor una vez que se publique en el Diario Oficial de la Federación y será aplicada en el proceso electoral de 2028, especialmente en las elecciones de Durango, Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas.
Quien no acate esta instrucción y sea elegido como presidente, gobernador o jefe de gobierno en 2028, podría tener responsabilidades penales, administrativas y hasta juicios políticos.


