En vísperas de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que Palacio Nacional será resguardado mediante la colocación de vallas metálicas. Esta medida, que se ha vuelto recurrente en los últimos años durante la movilización del 8 de marzo (8M), tiene como objetivo principal prevenir daños materiales al recinto histórico y, de manera crucial, evitar enfrentamientos físicos entre grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria explicó que la decisión responde a la presencia detectada de grupos específicos que suelen realizar acciones directas contra la infraestructura del centro de mando del Poder Ejecutivo.
La intención, según Sheinbaum, es priorizar la integridad de todas las personas involucradas en la jornada de protesta que año con año congrega a miles de mujeres en el corazón de la Ciudad de México.

Se busca que no haya enfrentamiento entre policías y manifestantes
La titular del Ejecutivo fue enfática al señalar que el blindaje no busca silenciar la protesta, sino gestionar los riesgos que conlleva la participación de sectores radicales. “Lo hacemos porque muchas veces, como ustedes han visto, participan el llamado bloque negro o grupos que buscan dañar Palacio Nacional. Entonces, para proteger hasta las mismas mujeres evitamos que haya una confrontación entre la policía y estos grupos”, puntualizó.
Sheinbaum destacó que, de no existir este perímetro de seguridad, las mujeres policías, quienes suelen encabezar los operativos de vigilancia en estas marchas, quedarían expuestas a agresiones directas.
“De otra manera, pues tendrían que ser las mujeres policías quienes se enfrentan estos grupos que traen pues artefactos”, añadió, subrayando que la política de su gobierno es de no represión, pero de resguardo preventivo ante objetos contundentes o inflamables que suelen aparecer en estas movilizaciones.
Feminicidios en México: “No es suficiente”
Más allá del operativo de seguridad, la presidenta aprovechó el espacio para realizar un balance sobre la situación de violencia de género en el país. En un tono de autocrítica institucional, Claudia Sheinbaum reconoció que, aunque existen indicadores positivos, el Estado mexicano todavía tiene una deuda pendiente con las mujeres, especialmente en la erradicación de la violencia letal.

“No es suficiente hasta donde hemos llegado, las mujeres necesitamos todavía mayor protección del Estado y avance en la autonomía económica”, admitió la mandataria. Aunque destacó que los feminicidios han disminuido y que durante su primer año de gestión se ha logrado un avance significativo en los protocolos de investigación para este delito, enfatizó que la justicia plena sigue siendo el objetivo principal.

La presidenta concluyó señalando que el fortalecimiento de la seguridad para las mujeres no solo depende de las policías, sino de una transformación estructural que incluya independencia financiera y un sistema judicial que no permita la impunidad. Con este anuncio, el Gobierno de México se prepara para una de las jornadas de mayor exigencia social, en un contexto donde la lucha por la igualdad y la seguridad sigue siendo la prioridad de la agenda feminista nacional.
