El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló este viernes su retórica contra los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
A través de una serie de mensajes en su plataforma Truth Social, el mandatario calificó de “cobardes” a los aliados estratégicos de Washington por su negativa a colaborar en la apertura del Estrecho de Ormuz, vía marítima vital donde transita el 20 % del comercio mundial de hidrocarburos.
La tensión surge en el marco del conflicto bélico que la administración estadounidense sostiene en Irán.
Según el Ejecutivo norteamericano, la reticencia de la Alianza Atlántica a participar en una maniobra militar para asegurar el paso de crudo es la causa directa de la inestabilidad en los mercados energéticos globales.

“No quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz; una simple maniobra militar que constituye la única razón de esos elevados precios del petróleo. Algo tan fácil de hacer para ellos, y con tan poco riesgo. ¡COBARDES, y nosotros lo RECORDAREMOS!”, sentenció el presidente.

Crítica a la relevancia de la Alianza
Para Donald Trump, la postura de los socios europeos y de naciones como Australia, Japón y Corea del Sur debilita la estructura de seguridad colectiva. El mandatario estadounidense cuestionó la utilidad del bloque ante la actual coyuntura en el Medio Oriente, donde Washington actúa junto a Israel para frenar la capacidad nuclear de Teherán.
El mandatario subrayó que la victoria militar sobre el ejército iraní es un hecho consumado por las fuerzas de su país, lo que hace incomprensible, desde su perspectiva, la falta de compromiso de los aliados para gestionar las consecuencias económicas del conflicto.
“¡Sin Estados Unidos, la OTAN es un TIGRE DE PAPEL! (…) Ahora que esa batalla ha sido GANADA militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar”, sostuvo.
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¿Error de la OTAN?
La controversia se agudizó tras una reunión el pasado martes con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. En ese encuentro, Trump calificó la decisión de la OTAN como un “error muy tonto” y puso en duda la lealtad de los estados miembros hacia la potencia americana.
Por su parte, los países señalados argumentan que el conflicto en Irán no es una guerra que ellos iniciaran, motivo por el cual rechazaron la creación de una coalición militar conjunta.
Ante esta respuesta, el presidente estadounidense afirmó que, como “el país más poderoso del mundo”, Estados Unidos no requiere asistencia externa tras haber logrado “diezmar al Ejército iraní”. No obstante, la advertencia sobre futuras represalias diplomáticas o económicas por este distanciamiento permanece activa en el discurso de la Casa Blanca.

