Esta mañana, siete hombres fueron trasladados al complejo carcelario de Puente Grande, en Tonalá, Jalisco.
Fueron detenidos luego de los actos violentos registrados durante la manifestación realizada, el pasado domingo, en el exterior de Casa Jalisco.
De las 39 personas detenidas durante los disturbios, 32 fueron puestas en libertad dentro de las 48 horas que establece la ley para esclarecer su situación legal.
Hoy se trasladó a David Isaac “N”, Teodoro Isaac “N”, Juan Darío “N”, Alexis Daniel “N”, Samuel “N”, Israel “N” e Iván Octavio “N”, contra quienes existen elementos suficientes para ser presentados ante un juzgado de control y oralidad.
Del total de personas imputadas, seis lo están por lesiones dolosas, de acuerdo con el Artículo 206 con relación al 207 del Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Jalisco, con la agravante de la fracción VII, que establece que son aquellas que se producen contra personas que desarrollen funciones de seguridad pública.

A la séptima persona se le imputa el delito de desobediencia o resistencia de particulares, previsto en el Artículo 129 del mismo Código Penal.

¿Qué paso en Jalisco el sábado 10 de octubre?
El domingo, 10 mil habitantes del área conurbada de Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México, protestaron por el agua contaminada que llega a sus casas, una manifestación que terminó con detenciones, decenas de personas heridas, entre ellas periodistas y policías.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, explicó la violencia de los policías estatales asegurando que hubo “grupos de choque” que participaron en la manifestación, aunque prometió una investigación sobre los hechos que dejaron decenas de lesionados y 39 detenidos.
No obstante, Amnistía Internacional afirmó que testimonios y organizaciones elevan el número a más de 50 detenciones arbitrarias.

También indicó que, según la información que ha recibido, gases lacrimógenos, balas de goma y otros medios de dispersión fueron usados “indiscriminadamente”.
La movilización del domingo fue la mayor expresión de un conflicto que arrastra meses de malestar en la zona metropolitana de Guadalajara, donde vecinos y organizaciones denuncian que al menos 320 colonias reciben desde marzo agua con olor a cloaca, sin cloración y con presencia de heces fecales y metales pesados.
Crisis de agua en Jalisco
La crisis del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), Jalisco, se centra en la distribución de agua potable contaminada y la obsolescencia de la red de tuberías de más de 70 años, lo que ha generado protestas y tensiones políticas en octubre de 2026.
Cientos de colonias han reportado la salida de agua turbia, con mal olor y presencia de metales pesados (como plomo y mercurio) y bacterias (coliformes).
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) opera con una red de más de 8,600 kilómetros con mantenimiento mayormente reactivo
