Durante los debates de la 81 Asamblea General de las Naciones Unidas, la retórica del mandatario estadounidense Donald Trump volvió a marcar la agenda diplomática. Con un tono confrontativo, el mandatario estadounidense señaló duras críticas hacia la estructura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), asegurando que la institución se encuentra muy lejos de cumplir con los objetivos para los cuales fue creada.
Sus declaraciones las realizó ante los representantes de más de 190 países y 130 jefes de Estado y se centraron en cuestionar la utilidad real de los debates multilaterales ante la persistencia de los conflictos armados globales, al tiempo que remarcó la postura de su administración respecto al gasto presupuestario y la soberanía de los integrantes del organismo.
Inacción del organismo internacional
En su intervención, el líder norteamericano calificó las discusiones dentro del foro internacional como simples retóricas carentes de resultados pragmáticos, ya que según él, la ONU gasta recursos considerables sin lograr frenar de manera definitiva las guerras en curso ni solucionar las crisis humanitarias más urgentes.
Trump enfatizó que, aunque las Naciones Unidas poseen una infraestructura con un potencial enorme, la falta de determinación y las burocracias internas han reducido su capacidad operativa a “palabras vacías”. Esta postura refuerza la retórica de su gobierno, la cual exige reformas profundas e inmediatas a los mecanismos institucionales del organismo mundial.
El contrapunto de posturas registrado en la Asamblea General deja en evidencia la brecha entre las potencias globales, la arquitectura del orden internacional surgida en el siglo pasado y la retórica de Trump presiona a los países miembros a revaluar el papel de las instituciones supranacionales.
La retórica de su discurso que evidenciada, ya que por un lado cuestiona la efectividad de la ONU pero al mismo tiempo lanza declaraciones contundentes: acusó a México de ser “epicentro de la violencia de los cárteles”; calificó a Cuba como un “Estado absolutamente fallido” y afirmó que pronto “caerá”; amenazó con usar el “poderío militar” de su país en Latinoamérica; así como la difícil decisión de “aniquilar” a Irán o crear una nación más grande.
Unilateralismo y las exigencias de reforma de Guterres
Los señalamientos del mandatario se contraponen directamente con la visión del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, quien ha abogado de forma insistente por un fortalecimiento del multilateralismo y una reestructuración urgente del Consejo de Seguridad. Mientras la cúpula de la ONU defiende que el apego al derecho internacional y la cooperación entre países son los únicos caminos para evitar el caos planetario, el discurso de la Casa Blanca promueve un enfoque de soberanía nacional y acción directa fuera de la tutela multilateral.
Este distanciamiento conceptual subraya las fricciones financieras y políticas entre Washington y el organismo, lo cual ha generado el condicionamiento de sus contribuciones económicas a un cambio estructural visible del máximo organismo internacional.
Luego de que el mandatario de Estados Unidos calificó al país como el “epicentro de la violencia de los cárteles”, el líder nacional del PRI retomó sus dichos y afirmó que el partido gobernante “no pueden ocultar la crisis que vive el país”.
El INE nos ordenó retirar publicaciones por nuestros señalamientos sobre los vínculos entre MORENA y los cárteles del crimen organizado. Hoy, desde la ONU, el Presidente de Estados Unidos habla ante el mundo del poder territorial alcanzado por estos grupos en México. Podrán intentar callar a la oposición, pero no pueden ocultar la crisis que vive el país”, declaró el dirigente priista.
El Presidente de los Estados Unidos @realDonaldTrump dijo hoy ante Asamblea General de la ONU que México es el epicentro de la violencia de los cárteles del crimen organizado y que debe recuperar el control de su territorio. Es durísimo escucharlo desde fuera, pero MORENA lleva… pic.twitter.com/3Wiln98nXt