Después de que se anunciara que la jurista y ex presidenta sudafricana del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Navanethem “Navi”, Pillay había ganado el Premio Nobel de la Paz de este año, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra la Corte Penal Internacional en respuesta, con nuevas sanciones económicas.
Estados Unidos sanciona a la CPI tras Premio Nobel

El Departamento de Estado de Washington informó que se impondrán medidas adicionales contra la Corte Penal Internacional para “defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza que representa la CPI”, hasta el momento hay sanciones a 17 personas relacionadas con el organismo.
Estados Unidos nunca se unió a la Corte. No la necesitamos. Y no la queremos. Durante décadas, tanto republicanos como demócratas rechazaron la idea de que la Corte Penal Internacional tuviera la facultad de enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o líderes políticos”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio.
De acuerdo con Rubio, se prohibirán las transacciones económicas con este “tribunal ilegítimo” y aseguró que al cortar sus recursos, paralizaría su capacidad para actuar en contra de Estados Unidos. Además, reiteró la determinación de Washington de continuar su campaña para “desmantelar la CPI ladrillo a ladrillo, hasta que los estadounidenses dejen de sentirse amenazados”, alegó.
Trump “desconoce” Premio Nobel

En su red social “Truth Social”, Donald Trump compartió una publicación que critica el hecho de que Navi Pillay ganara el Nobel de la Paz de este año, así como de que el Comité del Nobel no reconociera los “logros” del presidente de Estados Unidos.
En el post publicado por el usuario Schoenlaw de dicha app y compartido por Trump, se advierte que el “Comité Nobel ha quedado irremediablemente desacreditado y ha degradado el otrora prestigioso Premio Nobel de la Paz” al habérselo otorgárselo a la jurista.
Pillay manifiesta un odio descarado hacia EE.UU. e Israel. Desde su cargo, ha elogiado a terroristas y ha recompensado a Hamás. Llevó a cabo una ‘investigación’ fraudulenta en la que afirmaba que Israel había cometido genocidio y exigía que se emprendieran acciones judiciales”, continúa el post.
Y es que Pillay ha tenido un papel importante en la documentación y denuncia de las violaciones de derechos humanos contra la población palestina, particularmente en Gaza. Su principal actuación fue presidir una comisión de investigación de la ONU que concluyó en que Israel había cometido genocidio en la Franja de Gaza. Por esta razón, ni Trump, ni el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, la aprueban.
Netanyahu aplaude las sanciones contra la CPI

El primer ministro israelí, buscado precisamente por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, elogió a Trump y Marco Rubio, por “tomar esta decisión crítica” de sancionar a la CPI.
Es un organismo político que representa una amenaza mortal para las democracias respetuosas de la ley en todo el mundo y para la misma idea de soberanía nacional”, señaló Netanyahu en un mensaje publicado por su oficina en la red social X.
La oficina de Netanyahu arremetió también contra el Comité del Nobel por haber “perdido su brújula moral” al premiar a “una fanática que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío”, acusaciones infundadas.
Netanyahu vinculó el trabajo de Pillay con el fiscal de la CPI Karim Khan, que en 2024 solicitó órdenes de arresto contra él y su entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, por los crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza.

En febrero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para sancionar a juristas y agentes de la CPI que participaran en investigaciones o procesos contra ciudadanos estadounidenses o de países aliados, específicamente frente a las órdenes de arresto contra Netanyahu.
Convenientemente, ni Estados Unidos ni Israel son parte de la CPI, fundada en 2002 para perseguir y juzgar crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad.
La Corte Penal Internacional y la ONU responden

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, desaprobo las nuevas sanciones económicas unilaterales de Trump contra la CPI.
Las sanciones, últimas de una serie de medidas de represalia contra la CPI y su personal por la labor que realizan cada día para promover la rendición de cuentas por las violaciones más graves de los derechos humanos, son inaceptables, subrayó el jefe de derechos humanos de Naciones Unidas en un comunicado.
Türk señaló que no debe permitirse que estas medidas tengan efectos disuasorios para el trabajo del CPI, por lo que instó a los 125 Estados parte del Estatuto de Roma, con el que se creó el tribunal, que adopten medidas urgentes para defender su labor esencial y garantizar su funcionamiento.
Por su parte, la Corte Penal Internacional rechazó las sanciones y advirtió de que la medida supone un ataque al Estado de derecho que busca perturbar su funcionamiento e intimidar a quienes trabajan en ella, “es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la Corte haga aquello para lo que fue creada”, aseguró.
La Corte advirtió de que “nadie debería ser castigado por servir a la causa de la justicia” e instó a sus miembros a adoptar medidas para garantizar que el tribunal pueda continuar operando.

