Un potente terremoto de magnitud preliminar de 7.2 en la escala de Richter sacudió el territorio de Panamá durante la tarde de este viernes 9 de octubre.
El fuerte movimiento telúrico no solo provocó momentos de pánico y evacuaciones de emergencia en suelo panameño, sino que su gran intensidad hizo que se sintiera con notable fuerza en distintas regiones de Colombia.
De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio Geológico Colombiano, el sismo se registró exactamente a las 12:56 p. m. (hora local de Panamá). El organismo científico detalló que el epicentro del fenómeno sísmico se localizó en la zona de Pitaloza Arriba, con una profundidad de 33 kilómetros, una latitud de 7.54° y una longitud de -80.75°.
Terremoto se sintió en Colombia
Debido a la cercanía geográfica entre ambas naciones y a la magnitud del evento telúrico, la sacudida repercutió en múltiples departamentos colombianos.
A los pocos minutos de registrado el evento, cientos de ciudadanos recurrieron a las plataformas digitales para confirmar que el movimiento sísmico se percibió fuertemente en capitales y municipios como Bogotá, Medellín, Pereira, Sabaneta, Cartagena, Armenia y la región del Urabá.
Las autoridades locales de gestión del riesgo en Colombia iniciaron de inmediato el monitoreo en las zonas donde la vibración fue más evidente, evaluando si existen afectaciones estructurales o personas lesionadas tras la sacudida internacional.
Saldo de víctimas del terremoto de Panamá
En Panamá, la fuerza del sismo obligó a miles de personas a desalojar rápidamente sus hogares, inmuebles residenciales, comercios y centros de trabajo para resguardarse en espacios abiertos. El miedo se apoderó de varios puntos urbanos ante la prolongación e intensidad del movimiento de la tierra.
A través de redes sociales comenzaron a circular diversos videos e imágenes captados por los propios habitantes que dan cuenta de la magnitud del desastre. En las filmaciones se observan escenas de tensión en las calles y daños visibles en la infraestructura de varios edificios comerciales y de viviendas, donde se registraron desprendimientos de acabados en techos y fracturas en paredes.


