El calendario fiscal no perdona y, con el cierre de marzo, miles de automovilistas en la Zona Metropolitana del Valle de México se encuentran en la recta final para cumplir con sus obligaciones vehiculares.
Este 31 de marzo marca el fin del periodo clave para el pago del refrendo vehicular en la Ciudad de México, mientras que en el Estado de México el plazo se extiende apenas unos días más, hasta el próximo 6 de abril. Cumplir con este trámite no es solo una cuestión de trámite anual, sino la única llave para acceder al subsidio del 100% en la tenencia.
De acuerdo con la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF), el costo del refrendo en la capital para este 2026 se ha fijado en 760 pesos. Al cubrir este monto dentro del plazo legal, los propietarios de vehículos cuyo valor no exceda los 638 mil pesos (con IVA incluido) y de motocicletas de hasta 250 mil pesos, quedan exentos del pago de la tenencia, un impuesto que, de lo contrario, representaría un golpe mucho mayor al bolsillo. Sin embargo, para gozar de este beneficio es indispensable no tener adeudos de años anteriores y contar con la tarjeta de circulación vigente.

¿Qué pasa si no pagas tu referendo?
¿Qué sucede si decides ignorar el pago o simplemente se te olvida? Las repercusiones son inmediatas y acumulativas. En primer lugar, al llegar el 1 de abril en CDMX (o el 7 de abril en Edomex), pierdes automáticamente el derecho al subsidio. Esto significa que el sistema te cobrará el impuesto de la tenencia completo, el cual se calcula con base en el modelo y valor del auto, pudiendo ascender a miles de pesos adicionales.
A esto se suma la generación de recargos e intereses moratorios que crecerán mes con mes, convirtiendo una deuda pequeña en una carga financiera difícil de liquidar. Pero el costo no es solo monetario; la falta de pago bloquea tu movilidad administrativa. Sin el comprobante de refrendo vigente, no podrás realizar trámites esenciales como el reemplacamiento, la renovación de la tarjeta de circulación o el cambio de propietario en caso de que desees vender tu vehículo.

Las consecuencias de que tu carro vaya al corralón
Uno de los puntos más críticos para los conductores en el centro del país es la vinculación con el medio ambiente. En la Ciudad de México y el Estado de México, estar al corriente con el refrendo y la tenencia es un requisito obligatorio para poder verificar tu vehículo. Si no pagas, no verificas; y si no verificas, no puedes circular, exponiéndote a multas de tránsito elevadas y a ser detenido por patrullas ambientales.
El escenario se complica aún más si, por alguna infracción o incidente, tu automóvil es remitido al depósito vehicular (corralón). Las autoridades exigen que la unidad esté libre de todo adeudo fiscal para permitir su liberación.

En ese momento, te verás obligado a pagar el refrendo atrasado, la tenencia completa sin subsidio, los recargos, la multa de tránsito y el costo por los días de estancia en el corralón, una suma que puede desestabilizar cualquier economía familiar.
¿Cómo y dónde pagar antes de que termine el día?
Para evitar estos dolores de cabeza, la administración pública ha facilitado múltiples canales de pago. Puedes realizar el trámite de forma digital a través de la aplicación oficial de la Tesorería o en los portales web financieros de cada entidad. También están habilitados los pagos en bancos, tiendas de conveniencia, kioscos de la tesorería y supermercados.
Incluso, diversas instituciones bancarias ofrecen opciones de meses sin intereses con tarjetas participantes, permitiendo que el pago de los 760 pesos sea aún más llevadero. No dejes que el tiempo se agote; regularizarse después del plazo no solo es más costoso, sino administrativamente mucho más complejo.
