La televisión francesa ha sacudido a la opinión pública al difundir, por primera vez, las grabaciones de las cámaras de videovigilancia del espectacular robo perpetrado en el Museo del Louvre el pasado mes de octubre.
Las imágenes, emitidas por las cadenas TF1 y France Télévisions el pasado domingo 18 de enero por la noche, muestran con una claridad asombrosa la frialdad y rapidez con la que un grupo de delincuentes sustrajo piezas históricas de la Galería de Apolo, valoradas en más de 100 millones de dólares.
Un asalto “de película” captado en video
Las grabaciones permiten identificar la dinámica de dos de los asaltantes. Uno de ellos vestía un pasamontañas negro y un chaleco amarillo reflectante, mientras que su cómplice portaba un casco de motocicleta. Según las imágenes, los delincuentes accedieron a la emblemática sala a través de una ventana situada a varios metros de altura, utilizando un montacargas para alcanzar el nivel de la galería.
Lo más impactante del video es la violencia física empleada. Se observa cómo uno de los sujetos intenta inicialmente cortar el cristal blindado de la vitrina que resguardaba la diadema de la emperatriz Eugenia con una sierra radial. Al no lograrlo de inmediato, el delincuente opta por quebrar el vidrio a puñetazos hasta lograr extraer la pieza. Posteriormente, ayuda a su compañero a forzar una segunda vitrina de la que sustraen el resto del botín.

La parálisis de la seguridad del Museo del Louvre
El video ha generado una ola de críticas hacia los protocolos del museo. En las imágenes se aprecia que la operación completa duró menos de cuatro minutos, tiempo durante el cual varios agentes de seguridad observaron los hechos sin intervenir.
En un momento que ha sido calificado como “surrealista” por los medios franceses, se ve a uno de los guardias levantando un pequeño poste de señalización, sin saber realmente cómo reaccionar ante el asalto armado y violento que ocurría frente a sus ojos.
El botín: Joyas de la Corona desaparecidas
Los delincuentes lograron escapar con un total de ocho joyas de la Corona francesa. Entre las piezas sustraídas se encuentran diademas y collares de incalculable valor histórico y económico.

Aunque tras el robo en octubre se informó que los asaltantes habrían dejado caer una pieza durante su huida en motocicleta, el grueso del tesoro sigue desaparecido, y las autoridades sospechan que podría estar siendo desmantelado para vender las piedras preciosas en el mercado negro.

Este video inédito no solo sirve como prueba clave para la policía, sino que ha abierto un debate nacional en Francia sobre la vulnerabilidad de sus tesoros nacionales.
Mientras la investigación continúa, el Louvre ha reforzado sus medidas de vigilancia, pero las imágenes de los ladrones operando impunemente a plena luz del día permanecerán como una mancha en la historia del recinto.
