En un operativo que marca el cierre de un complejo entramado criminal y judicial transnacional, Raúl Luis Martins Coggiola, de 77 años, arribó a la Argentina tras ser extraditado desde México. El exagente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) aterrizó la noche del viernes 21 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, bajo la custodia estricta de la Policía Federal Argentina (PFA) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Con este traslado, Martins queda formalmente a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 7, donde deberá responder por acusaciones de asociación ilícita, explotación de la prostitución ajena y lavado de activos.
Un largo litigio de extradición tras su captura con disfraz
La extradición de Martins concluye un proceso judicial de casi siete años que se desencadenó tras su aprehensión el 3 de octubre de 2019 en Cancún, Quintana Roo. Aquel día, agentes de seguridad mexicanos interceptaron al exespía cuando intentaba huir cruzando la frontera hacia Belice. En un esfuerzo por eludir el rastreo de Interpol, Martins portaba anteojos y una peluca negra para alterar su apariencia física.
La orden de detención internacional previa había sido dictada por la jueza federal argentina María Romilda Servini, medida respaldada por la Cámara Federal porteña, que ratificó su procesamiento por regentear redes de prostitución.

Aunque la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México autorizó formalmente su entrega a la justicia argentina en 2023, diversos amparos e impugnaciones promovidos por la defensa del imputado pospusieron el proceso, permitiéndole permanecer bajo arresto domiciliario en territorio quintanarroense durante sus últimos meses en México.

¿Quién es Raúl Martins y cómo operaba su red criminal?
Raúl Martins formó parte de la inteligencia estatal argentina en la segunda mitad del siglo XX. Tras retirarse de las filas oficiales, abandonó la nación sudamericana para radicarse en México, donde montó una fachada empresarial dedicada al giro de entretenimiento y centros nocturnos.
Diversas indagatorias periodísticas y judiciales documentaron cómo Martins edificó un emporio de explotación sexual sostenido en dos polos geopolíticos: Buenos Aires y Cancún. En el destino turístico mexicano operó establecimientos vinculados a su estructura, tales como:
- The One
- Divas
- Ellegance
- Maxim
- Mix Sky Lounge
Paralelamente, investigaciones señalan que utilizó entes comerciales como Turística Swing para dar apariencia legal a sus activos y camuflar la trata de mujeres captadas bajo engaños laborales.

La denuncia clave que derrumbó su estructura
El caso tuvo un hito decisivo en 2011, cuando su propia hija, Lorena Martins, se presentó ante las autoridades argentinas para denunciar formalmente a su padre por encabezar una red de trata de personas. El testimonio de Lorena, apoyado por la organización La Alameda, sirvió de catalizador para articular los expedientes en ambos países.
Su declaración expuso el modus operandi mediante el cual se reclutaban mujeres con falsas promesas de empleo como modelos o recepcionistas para ser posteriormente privadas de la libertad y explotadas en Quintana Roo y Buenos Aires.
Ahora, tras años de eludir las salas judiciales de su país de origen, el exespía enfrentará el juicio oral que definirá las responsabilidades penales por las redes ilícitas que comandó en México y Argentina.
