En una mañana de alta tensión global este lunes 2 de marzo de 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció nuevas declaraciones que han sacudido los tableros diplomáticos. Durante una actualización sobre la “Operación Furia Épica”, el mandatario ajustó el cronograma de la ofensiva militar, señalando que la campaña de bombardeos intensos contra objetivos estratégicos en Irán podría extenderse hasta cinco semanas.
Con un tono desafiante y directo, Trump respondió a las críticas internacionales y a los sectores internos que cuestionan la viabilidad de una guerra prolongada. “Algunos dicen que esto se detendrá pronto porque Estados Unidos se cansará. Se equivocan. Yo no soy un cobarde y no me voy a cansar, ni hoy, ni mañana, ni en cinco semanas”, sentenció el presidente desde la Casa Blanca.
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El nuevo plazo: Cinco semanas para la “obliteración”
Si bien inicialmente se había hablado de una operación relámpago, Trump aclaró que el objetivo de desmantelar por completo la infraestructura nuclear y el mando militar iraní requiere un esfuerzo sostenido. “Nuestros generales están haciendo un trabajo increíble. Vamos adelantados, pero para asegurar que este régimen terrorista no vuelva a levantarse, calculamos que la fase crítica tomará entre cuatro y cinco semanas“, explicó.

El mandatario enfatizó que la capacidad militar de EU. es inagotable y que la orden es mantener la presión de manera ininterrumpida.
“Tenemos los misiles, tenemos la tecnología y, sobre todo, tenemos la voluntad que otros presidentes no tuvieron. No me cansaré de hacer lo que es necesario para proteger a nuestra gente”, reiteró.

“No soy un cobarde”: Mensaje a sus detractores
Una de las frases que más eco ha generado en las últimas horas es la autodefinición de Trump frente al conflicto. Al ser cuestionado sobre los riesgos de bajas estadounidenses y la posibilidad de una retirada prematura, el mandatario fue tajante:
“Muchos políticos en el pasado fueron cobardes, lanzaron un par de bombas y se fueron. Yo no. Yo termino lo que empiezo”.
Esta retórica busca proyectar una imagen de fuerza inquebrantable, asegurando que la “gran ola” de ataques, que según él aún no llega a su punto máximo, tiene como fin último la rendición de la Guardia Revolucionaria o su destrucción total.

Impacto en la región y el mercado
Tras el anuncio de que el conflicto podría durar más de un mes, los mercados reaccionaron con volatilidad. El precio del barril de petróleo mostró una tendencia al alza, mientras que en el Medio Oriente, aliados como Israel han reforzado sus defensas ante la posibilidad de que Irán intente ataques desesperados de largo alcance.
Trump minimizó estas preocupaciones, asegurando que la economía estadounidense es lo suficientemente fuerte para sostener la operación y que el beneficio de un “Irán sin armas nucleares” superará cualquier costo temporal. “Estamos limpiando el mundo de una amenaza de 50 años. Cinco semanas es un tiempo pequeño para lograr la paz eterna a través de la fuerza”, concluyó.

