Lo que inició como una velada de gala en el hotel Hilton de Washington terminó en un despliegue de seguridad sin precedentes. El presidente Donald Trump, quien asistía por primera vez en su mandato a la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, fue evacuado de emergencia por el Servicio Secreto tras registrarse una serie de detonaciones que obligaron a los asistentes a buscar refugio bajo las mesas del salón de baile.
El incidente ocurrió mientras el mandatario ocupaba la tribuna principal junto a miembros de su gabinete y funcionarios de alto nivel. Ante el estruendo de los disparos, agentes con armas desenfundadas rodearon a Donald Trump y lo condujeron rápidamente tras las cortinas del escenario, mientras gritos de “¡Al suelo!” resonaban en el recinto donde, hace 45 años, el expresidente Ronald Reagan sufrió un atentado similar.
Proceso judicial y cargos federales
La fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, confirmó que el individuo ya enfrenta cargos en el sistema federal. Aunque la identidad del detenido permanece bajo reserva, la fiscalía ha formalizado las primeras acusaciones por delitos graves cometidos durante el evento.
“En este momento, el acusado enfrenta dos cargos: el 924(c), por el uso de un arma de fuego durante un delito de violencia, y un segundo cargo bajo el 111, que consiste en la agresión a un oficial federal utilizando un arma peligrosa”, señaló.
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Pirro advirtió que la investigación se mantiene en una fase “fluida”, por lo que se anticipa la suma de nuevas imputaciones conforme avancen las indagatorias. Se espera que el acusado comparezca ante el tribunal de distrito federal el próximo lunes para su lectura de cargos.
Crónica del desalojo en el hotel Hilton
La evacuación del inmueble transformó el ambiente de gala en una escena de crisis urbana. Personalidades como Mehmet Oz y Robert F. Kennedy Jr. fueron vistos abandonando el lugar bajo custodia. Kennedy Jr., cuyo vínculo familiar con el asesinato de Dallas en 1963 añade un matiz histórico a la tensión, salió apresuradamente mientras helicópteros sobrevolaban la zona y la policía de Washington despejaba las calles aledañas.
Varios cientos de invitados, vestidos con esmoquin y trajes de gala, fueron desplazados hacia el vestíbulo y posteriormente a la vía pública. Alexandra Ingersoll, corresponsal de One America News, relató el despliegue del Servicio Secreto para blindar al presidente mientras la multitud permanecía en estado de shock.
Estado de la investigación y seguridad presidencial
El Servicio Secreto emitió un comunicado oficial horas después del suceso para garantizar que tanto Donald Trump como la primera dama se encuentran fuera de peligro. No obstante, las autoridades aún no han precisado si las detonaciones escuchadas provinieron exclusivamente del agresor o si formaron parte de la respuesta de los agentes para neutralizar la amenaza.

“Pero no se equivoquen, habrá muchos más cargos basados en la información que estamos obteniendo en esta situación que aún es muy fluida”, sostuvo.
Minutos antes de las 21:00 horas, una caravana blindada partió del hotel Hilton con rumbo a la Casa Blanca, mientras el Servicio Secreto confirmaba que todas las personas bajo su protección se encuentran a salvo y el perímetro del evento permanece bajo control militar y policial

