Con la promesa de derrotar con mano dura la creciente criminalidad y atraer inversiones para su país, Keiko Fujimori asumió este martes, la presidencia de Perú.
Con su llegada al poder, la derechista regresa “el fujimorismo” a Perú, después de 25 años y de que su padre Alberto Fujimori gobernara el país, de 1990 al 2000. Keiko se preparó toda su vida para este momento, desde que fue primera dama a los 19 años durante el gobierno de su padre.
El nuevo Gobierno llega en un momento en que Perú ocupa una posición estratégica en América del Sur, convertido en uno de los principales escenarios de la creciente competencia entre Estados Unidos y China.


Principales retos que enfrentará Keiko Fujimori en Perú
Uno de los retos más importantes que enfrentará la nueva presidenta, es el fenómeno natural de El Niño, que se prevé cause inundaciones y sequías en Perú. Hasta el momento, el Gobierno ya declaró en emergencia al 40% de los distritos de Perú y el Congreso aprobó un aumento de presupuesto para proyectos de infraestructura para prevenir los efectos.
Fujimori prometió atender la inseguridad en su país, planteando ampliar la videovigilancia, crear centros de comando y control en todo el país, reforzar la presencia policial y endurecer las medidas contra la delincuencia y el crimen organizado, además de construir cuatro megaprisiones. Sin embargo, expertos aseguran que el plan se queda corto ante las necesidades del país.
También propone impulsar obras de infraestructura, atraer inversión privada, construir nuevos colegios y hospitales, así como modernizar el Estado mediante el uso de tecnología e inteligencia artificial.

El papel que juega Perú en América Latina
El nuevo Gobierno marcará un cambio de orientación internacional. Keiko, ha demostrado su voluntad de alinearse con Estados Unidos y con Gobiernos de derecha, incluso ha abordado su intención de tener un endurecimiento de la posición internacional de Perú, en América

Los expertos aseguran que el desafío de Fujimori será administrar una posición firme para Perú: mantener los beneficios económicos de la relación con China, mientras fortalece sus vínculos políticos y de seguridad con Estados Unidos.
Sinb embargo, para quienes no la apoyan, Fujimori comparte una responsabilidad y peso por la inestabilidad política y corrupción que ha vivido Perú en los últimos años y que podrían ser consecuencia del gobierno de su propio padre.
