La crisis institucional en la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM) ha escalado a un nuevo nivel de confrontación pública. El exrector José Alberto Abud Flores ha señalado de manera directa a la gobernadora Layda Sansores San Román por intervenir indebidamente para acelerar su destitución el pasado 12 de enero de 2026.
A través de un video difundido en redes sociales, el académico sostuvo que su relevo carece de toda causa legal, institucional o jurídica, calificándolo como un asalto a la autonomía de la máxima casa de estudios del estado.
El argumento legal: Una ausencia temporal, no definitiva
Durante un mensaje de nueve minutos, Abud Flores defendió su presunción de inocencia y explicó detalladamente por qué el nombramiento de un nuevo titular es, a su juicio, un acto nulo. Según la normativa universitaria, una detención —como la que él sufrió por presunta posesión de droga— se califica únicamente como una ausencia temporal.
El estatuto de la UACAM es claro: el secretario general académico debe suplir al rector en ausencias menores a tres meses. Bajo esta premisa, no existía obligación legal para nombrar a un sucesor de forma inmediata.

Abud Flores calificó el relevo como una acción “precipitada y violenta” que ignoró los procesos internos para imponer un nuevo mando afín a los intereses del Palacio de Gobierno, vulnerando la vida interna de la institución.
Denuncias de hostigamiento y presiones externas
El exrector reveló que las tensiones con la administración de Sansores no son nuevas, sino que datan desde su llegada al cargo en 2022. Denunció una serie de presiones constantes para incorporar a personas ajenas a la comunidad universitaria en cargos directivos estratégicos.
Asimismo, señaló intentos por parte del Ejecutivo estatal para que la Universidad cediera su patrimonio, mencionando específicamente las exigencias sobre el estadio universitario.
Abud Flores relató actos de hostigamiento que incluyeron incidentes contra el vehículo oficial de la rectoría y amenazas directas a directivos y académicos en reuniones celebradas fuera del ámbito universitario.

Sobre los eventos del 12 de enero, reiteró que fue víctima de violencia verbal y física por parte de los elementos de seguridad, insistiendo en que la supuesta posesión de sustancias fue un pretexto fabricado para justificar el quebranto a la autonomía.
Llamado a la Federación ante el temor de agresiones
Debido a la gravedad de los señalamientos, el académico manifestó sentir un temor fundado por su integridad física y la de su familia. “Responsabilizo al Poder Ejecutivo estatal de cualquier agresión que podamos sufrir”, sentenció en su mensaje. Este temor nace de lo que él describe como un uso faccioso de las instituciones de procuración de justicia para resolver diferencias políticas.
Finalmente, el exrector hizo un llamado urgente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, solicitando su intervención para que se rectifiquen las irregularidades cometidas en Campeche. El académico apeló a que el Gobierno Federal garantice que la UACAM pueda regirse bajo la legalidad y el respeto irrestricto a su autonomía, sin la sombra de la persecución política que, asegura, hoy domina el estado.
