La situación sanitaria en el sector pecuario de Querétaro ha entrado en una fase crítica tras la confirmación de 40 casos positivos de gusano barrenador en ganado. El secretario de Desarrollo Agropecuario, Rosendo Anaya Aguilar, informó que la plaga se ha extendido con rapidez, concentrándose principalmente en los municipios que integran la Sierra Gorda, una zona de alta actividad ganadera que colinda con los estados de San Luis Potosí e Hidalgo.
Este incremento representa un salto significativo respecto a los reportes de semanas anteriores. Apenas a mediados de marzo, la Unión Ganadera Regional de Querétaro, encabezada por Romualdo Moreno Gutiérrez, había detectado solo 13 casos. El avance acelerado de la larva Cochliomyia hominivorax ha obligado a las autoridades locales y federales a intensificar las medidas de contención para evitar que el brote afecte el estatus sanitario del estado y ponga en riesgo las exportaciones.
Estrategias de control y vigilancia epidemiológica
Ante la emergencia, la Sedea ha activado una estrategia integral que incluye la vigilancia permanente en un radio de 20 kilómetros alrededor de cada foco detectado. Rosendo Anaya detalló que se están empleando técnicas de trampeo para capturar y monitorear la proliferación de la mosca portadora, la cual deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente.
Aunque el ganado bovino es el más afectado, el funcionario advirtió que especies como ovinos, caprinos e incluso animales domésticos como caninos son susceptibles a la infestación. Para frenar la dispersión, se han programado reuniones informativas y de capacitación con productores de la zona serrana y la región semidesértica, con el fin de unificar los protocolos de inspección y tratamiento de heridas en los animales.
Coordinación institucional y llamados a la prevención
La batalla contra el gusano barrenador en Querétaro se libra de manera conjunta con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Hasta el momento, no se han registrado muertes de ganado relacionadas directamente con la plaga, pero las autoridades ya diseñan planes de contingencia para escenarios de mayor severidad.
Se ha hecho un llamado urgente a los productores ganaderos para que realicen inspecciones diarias de su hato. Cualquier presencia de larvas en heridas, ombligos de recién nacidos o zonas de castración debe ser reportada de inmediato a las líneas de emergencia sanitaria. La detección temprana es fundamental para aplicar los tratamientos necesarios y evitar que la larva barrene los tejidos vivos del animal, causando daños irreversibles o infecciones secundarias.

El gobierno estatal ha reafirmado que no escatimará recursos para proteger el patrimonio de las familias queretanas que dependen del campo. La vigilancia en los puntos de verificación interna también se ha reforzado para controlar la movilización de ganado y asegurar que ningún animal infectado salga o entre a las zonas de control, garantizando así la estabilidad de la industria cárnica y láctea de la región.
