La Iglesia católica en México denunció este domingo la ejecución de operativos y detenciones arbitrarias contra personas migrantes en diversas zonas de la capital del país. A través del semanario Desde la fe, la Arquidiócesis de México alertó sobre prácticas que vulneran el marco constitucional y los tratados internacionales, bajo la premisa de que “ninguna persona pierde su dignidad por su condición migratoria”.
La institución religiosa afirmó poseer testimonios verificados sobre el uso de vehículos oficiales de la Secretaría de Gobernación (Segob) y del Instituto Nacional de Migración (INM) para interceptar a extranjeros en la vía pública o en sus domicilios.
Según la Pastoral de Movilidad Humana, estas acciones se han registrado en las alcaldías Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo e Iztapalapa, con traslados posteriores hacia estaciones migratorias en otros estados del país.

Irregularidades en las alcaldías Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo
Los reportes de la Iglesia señalan que los operativos en las colonias Guerrero, San Rafael, La Merced y Tepito, así como en áreas de Polanco, carecen de órdenes oficiales y de una identificación clara de los agentes participantes. La Arquidiócesis calificó como “especialmente alarmante” la detención de personas que cuentan con trámites vigentes ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) o que ya poseen el estatus de refugiadas reconocido por el Estado mexicano.
Para el órgano católico, detener a quienes cuentan con documentos de protección expedidos por la propia autoridad representa “una contradicción inadmisible y una violación directa al principio de no devolución”.
Ante este escenario, la Iglesia demandó a la Segob y al INM la suspensión inmediata de estas redadas para ajustar los procedimientos a la Ley de Migración y a la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político.

Creciente flujo de migrantes ante políticas externas
Esta situación ocurre en un contexto de endurecimiento en las medidas antiinmigrantes en Estados Unidos, lo que ha provocado que la permanencia de los migrantes en territorio mexicano se eleve hasta en un 20 %. Mientras el Gobierno de México defiende que los encuentros en la frontera norte han disminuido durante 2025 y 2026, la realidad en las calles de la Ciudad de México refleja una presión constante sobre quienes buscan asilo.

De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la población en movilidad está compuesta principalmente por personas de nacionalidad haitiana, cubana y hondureña.
La Iglesia católica pidió la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de su homóloga local para documentar los operativos y asegurar que los migrantes no sean vistos como una amenaza, sino como “el rostro más vulnerable de un mundo marcado por la violencia y la desesperanza”.
