El panorama económico de México, la relación de las telecomunicaciones con el Estado y la pérdida de competitividad de Estados Unidos formaron parte del balance presentado por el presidente honorario de Grupo Carso, el ingeniero Carlos Slim quien reveló que la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador no concretó la apertura del mercado de televisión de paga para Telmex, una demanda regulatoria que la empresa sostiene desde hace un cuarto de siglo.
“Hasta ahora después de 25 años, no le han autorizado a Telmex tener televisión de paga (…) Total que no ha tenido televisión de paga que le haya autorizado ningún gobierno, incluyendo el de López Obrador que nos había dicho que sí”, expuso Slim durante su encuentro con medios de comunicación.
A pesar de la restricción en el servicio de televisión, el inversionista mexicano explicó que Telmex mantiene su participación y compite en el mercado de las telecomunicaciones.
Rechaza inversiones en fracking y el proyecto de Texcoco
Sobre el tema energético, Carlos Slim rechazó la explotación de hidrocarburos mediante la fracturación hidráulica (fracking), bajo el argumento de que sus inversiones actuales se encuentran cubiertas en otros yacimientos. La decisión del magnate difiere de la postura reciente de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien avaló el uso de nuevas tecnologías para mitigar el impacto ambiental de esta técnica de extracción de gas natural.
“No, de fracking no porque ya estamos saturados. Entonces, estamos trabajando en Itachi, que lo estamos financiando a 21 meses cada pozo, de manera que se vuelva pagable para cada pozo. No estamos pensando de momento en más proyectos”, expresó el ingeniero.
Al hablar de la infraestructura aeroportuaria, aclaró que su corporativo no poseía acciones ni buscaba una sociedad en el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, proyecto cancelado por la anterior administración federal. Explicó que su participación se limitó a contratos de obra a través de su constructora y defendió el impacto social que el proyecto original habría tenido en la zona nororiente del Valle de México.
“Creo que hubiera sido muy bueno que se hiciera ahi en Texcoco, en ningún momento… hubo una confusión, yo no tenía ninguna participación ni interés en ser socio en el aeropuerto, lo que teníamos es que la constructora tenía un trabajo ahí”, dijo.
SCJN y Slim van por reos de escasos recursos
En el ámbito institucional, Carlos Slim dio a conocer un acercamiento con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar. El objetivo de este encuentro consistió en el diseño de un mecanismo de apoyo legal y económico para personas privadas de la libertad en situación de vulnerabilidad social.
“Hace muchos años tuvimos un programa de fianzas a personas queestaban ahi, que eran inocentes o estaban por pobres porque no tenían para pagar su fianza. Entonces estamos hablando para volver a instaurar, a restaurar el apoyo a la gente que está ahí por pobre o que es inocente. Esa fue la plática”, destacó.
Aval a la política contra la inflacionaria de Sheinbaum
El líder de Grupo Carso se pronunció también sobre las variables macroeconómicas del país y validó las acciones de la presidenta Claudia Sheinbaum para mitigar la escalada de precios. Carlos Slim consideró positivo el control inflacionario debido a que protege el poder adquisitivo de los sectores con menores ingresos, y destacó el acuerdo con el sector privado para contener los precios de los combustibles mediante el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
“La gasolina, que en EU ha subido y en muchos lugares del mundo por aumento del petróleo, aquí, a través del impuesto que tenía la gasolina del IEPS, está buscando que se mantengan los precios de la gasolina”, señaló.

Debilitamiento industrial de Estados Unidos
Finalmente, el análisis global de Carlos Slim se centró en el deterioro de la capacidad manufacturera de Estados Unidos. El empresario sostuvo que la economía estadounidense perdió liderazgo en ramas estratégicas como la automotriz y la siderúrgica, lo que obligó a dicho país a imponer aranceles de hasta el 50 por ciento al acero extranjero para proteger su mercado interno de competidores más eficientes.
Slim concluyó que la estructura productiva estadounidense mantiene una fuerte dependencia de la mano de obra mexicana y de los flujos migratorios, debido al desplazamiento de su fuerza laboral hacia el sector de los servicios y el desarrollo tecnológico.
“El gobierno de Estados Unidos ha sido rudo con las familias, pero al mismo tiempo tienen una gran necesidad de México, porque en Estados Unidos, en su mayoría, están en servicios, ya no son trabajadores industriales, la gran mayoría están en servicios y un buen porcentaje se está incorporando a la parte de tecnología”, aseguró.
Sobre la calificación de Moody’s México
El multimillonario aseguró que, más allá de una métrica de cómo avanza la deuda pública, las calificadoras de riesgo deberían ver en qué se está usando ese recurso, en qué se está invirtiendo.
“Es irracional esa calificación”, detalló el empresario, al reaccionar a la acción de Moody’s la semana pasada, cuando pasó su evaluación sobre la deuda soberana de Baa2 a Baa3 –ya a sólo un nivel de grado especulativo–
