Tras un periodo de 12 ajustes a la baja de manera consecutiva, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) determinó por unanimidad mantener sin cambios el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día.
Con esta decisión, el precio del dinero en el país permanece en un nivel de 7%, lo que rompe la tendencia de relajación monetaria que caracterizó al último año.
Esta pausa en los movimientos de la tasa de referencia no ocurría desde el 27 de junio de 2024, fecha en la que el indicador se ubicaba en un 11%.
La postura del banco central mexicano se alinea con la estrategia de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, organismo que la semana pasada conservó sus tipos de interés en un rango de entre 3.50% y 3.75%.


Presión inflacionaria por miscelánea fiscal
La determinación de la autoridad monetaria sucede en un contexto de presiones en los precios al consumidor. Durante la primera quincena de enero, la inflación general anual ascendió a 3.77%, cifra superior al 3.69% registrado al cierre de 2025.
Este incremento responde a los efectos de la miscelánea fiscal aprobada por el Congreso de la Unión para este año.
Las modificaciones legales incluyeron un aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a productos como refrescos y cigarros, lo cual incidió directamente en el comportamiento de la inflación en el arranque del ejercicio.
El panorama internacional: Fed y BCE
El escenario global también muestra señales de estabilidad monetaria. De acuerdo con análisis de Valmex, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves sus tipos de interés sin variaciones, en sintonía con las expectativas de los mercados internacionales.

En la eurozona, la inflación se situó en 1.7%, nivel que permanece por debajo del objetivo del 2%. Esta desaceleración se atribuye principalmente a la baja en los costos de energía y al fortalecimiento del euro frente a otras divisas.
Bajo este esquema, el BCE conservó la tasa de operaciones de financiamiento en 2.15%, la facilidad marginal de crédito en 2.40% y la tasa de depósito en 2.0%.
Con este primer anuncio de política monetaria del año, el mercado anticipa un periodo de observación por parte de los integrantes de la Junta de Gobierno, quienes evaluarán la convergencia de la inflación hacia la meta institucional antes de retomar cualquier ajuste adicional en el costo del crédito.
RB
