El Gobierno de México formalizó este lunes el cese de Martín Camarena de Obeso como cónsul honorario de la República de Filipinas en la ciudad de Guadalajara. La decisión, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), ocurre tras la difusión de investigaciones que vinculan al ahora exfuncionario con una red empresarial señalada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como parte de la estructura financiera del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A través de un acuerdo firmado por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, se dispuso la cancelación de la autorización definitiva número uno, con fecha retroactiva al pasado 2 de marzo de 2026. Camarena de Obeso ocupó este cargo de representación para Filipinas desde febrero de 2002 y contó con ratificaciones bajo las administraciones de Vicente Fox y la actual gestión de Claudia Sheinbaum.

El vínculo con la red de fraude y el CJNG
La salida del representante diplomático de Filipinas en el occidente del país se originó a partir de revelaciones sobre su participación accionaria en la empresa Ornitorrinco Inmobiliaria. Esta entidad fue sancionada el pasado 19 de febrero por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) bajo cargos de formar parte de un esquema de fraudes en tiempos compartidos operado por el grupo criminal con sede en Jalisco.
De acuerdo con registros mercantiles, Camarena de Obeso mantuvo sociedades en al menos cinco empresas adicionales junto a Carlos Humberto Rivera Miramontes. Este último fue identificado por la autoridad estadounidense como uno de los principales operadores de la red de empresas fachada relacionadas con el CJNG.

Alcance de las funciones consulares
La circunscripción de Camarena abarcaba estados estratégicos como Baja California, Baja California Sur, Colima, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Sonora. Al tratarse de un puesto honorario, el empresario no percibía un sueldo y sus facultades eran estrictamente limitadas.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) precisa que un cónsul honorario tiene prohibido realizar trámites de pasaportes, visas, registro civil o actos de fe pública. Sus labores se restringen a la promoción comercial y turística, así como a la representación y apoyo básico ante autoridades locales en asuntos de asistencia a ciudadanos de Filipinas o mexicanos en el extranjero.
