En una decisión sin precedentes y rodeada de hermetismo, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ordenó la suspensión inmediata de todas las operaciones aéreas en el Aeropuerto Internacional de El Paso (ELP), Texas.
La medida, que entró en vigor la noche del martes 10 de febrero, se mantendrá vigente durante 10 días, afectando a miles de pasajeros y la logística de carga en la región fronteriza.
Restricciones estrictas hasta el 20 de febrero
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la FAA este miércoles 11 de febrero, la restricción comenzó a las 23:30 horas (tiempo local) y está programada para finalizar a la misma hora del próximo 20 de febrero. La orden no es menor: prohíbe el despegue y aterrizaje de cualquier aeronave en un radio de 16 kilómetros alrededor de El Paso.

Esta zona de exclusión aérea incluye también a la comunidad de Santa Teresa, en Nuevo México, afectando a una de las zonas de mayor movimiento comercial entre México y Estados Unidos. Según los avisos técnicos de la FAA, solo las aeronaves que transiten por encima de los 5,500 metros de altura están autorizadas para cruzar el espacio aéreo, lo que deja fuera de operación a cualquier vuelo comercial, de carga o aviación general que pretenda utilizar la terminal de El Paso.

El misterio de las “razones especiales de seguridad”
Lo que ha encendido las alarmas y la curiosidad de la opinión pública es la falta de detalles. La FAA se ha limitado a citar “razones especiales de seguridad” como el motivo principal del cierre, sin especificar si se trata de una amenaza directa, un ejercicio militar no anunciado o una cuestión de seguridad nacional.
Por su parte, las autoridades del Aeropuerto de El Paso confirmaron a través de redes sociales que la medida fue comunicada con muy poca antelación, dejando a las aerolíneas y a los viajeros en un limbo operativo. “Estamos a la espera de directrices adicionales de la FAA”, señalaron portavoces de la terminal, mientras que medios como The New York Times destacan que este aeropuerto es vital para el oeste de Texas y el este de Nuevo México.
Impacto masivo para los viajeros
El Aeropuerto de El Paso es uno de los puntos de conexión más importantes del sur de Estados Unidos. Con un flujo que superó los 3.5 millones de pasajeros al cierre de noviembre de 2025, la terminal conecta de forma directa con centros neurálgicos como Los Ángeles, Denver, Houston y Atlanta.

Ante esta situación, se recomienda a todos los viajeros con itinerarios programados para los próximos 10 días que no acudan al aeropuerto y que contacten directamente con sus aerolíneas para gestionar reembolsos o cambios de ruta. La suspensión total incluye no solo vuelos comerciales, sino también las operaciones de carga, lo que podría tener repercusiones en las cadenas de suministro locales durante la próxima semana.
La incertidumbre crece conforme pasan las horas y la FAA mantiene el silencio sobre la naturaleza exacta de la emergencia. Mientras tanto, el cielo sobre El Paso permanecerá vacío, en un hecho que ya marca la agenda de seguridad aérea de este 2026.
