La detención del expríncipe Andrés bajo sospecha de mala conducta en un cargo público reactivó cuestionamientos sobre la respuesta de la monarquía británica, así lo explicó la especialista en realeza Gabriella Morales-Casas, quien señala que la actuación del rey Carlos III ocurrió tras presiones mediáticas y no como resultado de una estrategia anticipada.
“Llegó tarde porque el rey Carlos III fue muy cauteloso en tomar sus decisiones y fueron, en mi opinión, producto de las presiones mediáticas, sociales, de la presión del Parlamento, de las presiones coyunturales”, dijo durante una entrevista con el periodista Alejandro Cacho.
Decisiones tras presión pública
Morales-Casas recordó que el retiro de privilegios al expríncipe Andrés representó una medida poco común dentro de la tradición monárquica. Señaló que la coyuntura incluyó la difusión de memorias de Virginia Giuffre, quien acusó al exduque de York de encuentros íntimos cuando ella tenía 17 años en propiedades vinculadas a Jeffrey Epstein, incluida la isla Little St. James.
Según la especialista, el caso afectó la reputación de la Corona y recordó decisiones previas de Isabel II, quien en vida retiró títulos militares a su hijo, “pero bien que lo defendió,, bien que lo protegió”.
La analista cuestionó el nivel de conocimiento que existía en Palacio de Buckingham respecto a los vínculos entre Epstein y el expríncipe Andrés, así como sobre el momento en que se actuó.

El expediente contra Andrés Mountbatten-Windsor trasciende las acusaciones de abuso sexual, ya que durante una década, el exduque fungió como enviado especial de Comercio del Ministerio de Exteriores. En ese periodo, de acuerdo con Morales-Casas, el expríncipe se dedicó a corromper procesos, cobrar comisiones ilegales y, en el extremo más grave, comprometer la seguridad nacional británica.
La sospecha de que Andrés vendió secretos de Estado a Jeffrey Epstein, quien presuntamente los triangulaba hacia Rusia, coloca a la Corona en una situación de traición.

“¿De veras nadie sabía? Y varios oficiales personales de Andrés han dicho bajo el anonimato, uno de ellos, Paul Page, él sí ha dicho públicamente que Andrés los tenía amenazadísimos para que no dijeran todo lo que hacía”, sostuvo.
Nueve líneas de investigación
La especialista sostuvo que autoridades de al menos nueve corporaciones policiales revisan información vinculada al expríncipe Andrés. La pesquisa más reciente corresponde a Thames Valley Police, corporación con jurisdicción sobre Sandringham, en el condado de Norfolk, donde el exduque posee residencias. Tras el interrogatorio, quedó en libertad mientras continúan diligencias.
Otras líneas de indagatoria incluyen a la policía de Essex, que revisa registros de vuelos utilizados desde Stansted para traficar mujeres; autoridades de Berkshire, que analizan el uso de instalaciones aéreas por Jeffrey Epstein; y la Policía Metropolitana de Londres abrió un expediente criminal en el que aparece el nombre el expríncipe con el exembajador británico, Peter Mandelso.

De acuerdo con Morales-Casas, la policía de Surrey examina denuncias de trata y agresión sexual que datan de la década de 1990. En paralelo, investigadores revisan archivos vinculados a la residencia Royal Lodge, ocupada por el exduque durante 30 años.
“Y Norfolk revisa los archivos de Epstein, porque ellos consideran que el lugar de los hechos, que es el palacio de Royal Lodge, donde vivió Andrew durante 30 años, y que apenas hace 15 días lo sacó el rey Carlos a la medianoche, puede tener evidencias de más crímenes de los que no saben”, sostuvo.
La analista añadió que el caso también se relaciona con el uso de recursos oficiales durante el periodo en que el expríncipe Andrés fungió como enviado comercial del Ministerio de Exteriores. Ese cargo constituye, según explicó, uno de los fundamentos legales que permiten ampliar las pesquisas.

Alcance político y consecuencias legales
Morales-Casas consideró que las investigaciones no deberían limitarse a un solo implicado. Señaló que Mandelson mantuvo cargos relevantes con Tony Blair y Gordon Brown, además de un nombramiento diplomático posterior por parte de Keir Starmer.
Recordó que el exfuncionario ofreció declaraciones al diario The Times tras difundirse su relación con Epstein.
La especialista mencionó que el organismo encargado de la persecución penal en Inglaterra y Gales, el Crown Prosecution Service, tendría facultades para presentar cargos si alguna de las indagatorias reúne pruebas suficientes. Indicó que la duración de una eventual condena dependerá de los delitos específicos que se imputen y de factores como la posibilidad de fianza.
En su valoración, el impacto institucional resulta amplio debido al rango nobiliario del implicado.
Morales-Casas concluyó que la Casa Real enfrenta un proceso de contención de daños y que las decisiones adoptadas buscan proteger la estabilidad de la institución.
“Entiendo que Carlos III lo que está haciendo es cuidando, salvaguardando a la Corona”, afirmó, asegurando que “el desprestigio para él es brutal”.
RB
