El Departamento de Estado de Estados Unidos planea analizar las plataformas digitales a periodistas extranjeros y a profesionales que soliciten visados de trabajo. A través de un comunicado, el organismo busca profundizar la verificación de perfiles digitales en los trámites de ingreso al territorio estadounidense.
Controles reforzados para corresponsales y trabajadores
De acuerdo con el documento, los profesionales de los medios de comunicación internacionales -corresponsales- que requieran un permiso para laborar en territorio estadounidense deberán poner a disposición pública sus perfiles en redes sociales. La exigencia también abarcará a profesionistas de México y Canadá que realicen trámites de trabajo en el marco del acuerdo comercial T-MEC.

La medida también incluye el ajuste en los plazos de permanencia. Para los periodistas extranjeros, las autorizaciones de estancia iniciales quedarían fijadas en un límite máximo de 240 días -ocho meses-, con la posibilidad de tramitar prórrogas por periodos equivalentes si las autoridades consulares conceden la renovación.

Justificación gubernamental e inspecciones
El objetivo de la evaluación de las plataformas busca verificar el cumplimiento de las leyes migratorias y garantizar que ningún solicitante represente un riesgo para la seguridad nacional o la seguridad pública.
Las autoridades aclararon que la normativa no exige crear cuentas a quienes no utilicen redes sociales. Sin embargo, recalcaron que suministrar datos falsos, incompletos o engañosos durante la solicitud ocasionará demoras severas o la denegación automática del visado.
Preocupación por la libertad de prensa
Esta disposición forma parte de un endurecimiento paulatino de los controles de ingreso al país vecino que las agencias estadounidenses aplican a diversos sectores. Durante los últimos meses, el rastreo digital se extendió a estudiantes internacionales, académicos de intercambio y trabajadores especializados.

Organizaciones defensoras de derechos civiles y de la libertad de prensa han manifestado inquietud ante estas medidas. Argumentan que supeditar la concesión de visados a la actividad realizada en entornos virtuales genera un efecto intimidatorio sobre el ejercicio periodístico y restringe la libertad de expresión a escala global.
