La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó este lunes su confianza en que la entrega del contraalmirante Fernando “N”, actualmente detenido en Argentina, no se transforme en un conflicto político entre los gobiernos de ambos países, dada la distancia ideológica con la administración de Javier Milei.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el proceso responde estrictamente a una orden de aprehensión y a una investigación en curso por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). Al ser cuestionada sobre si el caso podría enturbiar la relación bilateral, la titular del Ejecutivo fue concisa.
“Espero que no”, respondió, para luego enfatizar que el traslado debe concretarse bajo los principios de cooperación en materia de justicia y seguridad.
Mecanismos legales: Deportación o extradición
La situación jurídica de Fernando “N” en el país sudamericano presenta dos vías posibles para su retorno a territorio mexicano. La presidenta explicó que, debido a que el contraalmirante ingresó a Argentina con un pasaporte falso, la vía inicial solicitada fue la deportación abreviada.
No obstante, no descartó que el procedimiento pueda derivar en un juicio de extradición formal, decisión que recae en la autonomía de la FGR.

“La Fiscalía es quien lleva el caso, y ya lo que se está pidiendo es la deportación, porque entró con pasaporte falso, o la extradición, en todo caso. Y ya la fiscalía tendría que determinarlo”, puntualizó la mandataria.
El exmando es requerido por las autoridades mexicanas para enfrentar cargos por delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos.
Las indagatorias sugieren que Farías Laguna habría aprovechado su posición jerárquica para facilitar las operaciones de una estructura dedicada a la extracción y comercialización ilegal de combustible, apoyada por servidores públicos y complejos esquemas logísticos.

¿Por qué Lilly Téllez pide a Milei no extraditar al exmando naval?
Mientras el Ejecutivo Federal espera la resolución judicial, el caso ha escalado al ámbito legislativo. La senadora Lilly Téllez hizo un llamado al presidente argentino, Javier Milei, para que no autorice la entrega del contraalmirante.
Según la legisladora, la vida de Fernando “N” correría peligro en México debido a la información sensible que posee sobre una presunta red de “huachicol fiscal” que, según sus estimaciones, habría generado pérdidas al erario por 600 mil millones de pesos.
Téllez calificó la trama como el mayor escándalo de corrupción en la historia del país y mencionó que el propio detenido ha expresado temor por su integridad.
La senadora vinculó este expediente con una serie de fallecimientos de funcionarios y mandos navales relacionados previamente con la investigación, entre ellos el contralmirante Fernando Guerrero y la fiscal Magali Nava.
“Ya van cinco muertos en esta trama. Todo muy raro, todo revuelto, sin información clara”, afirmó la legisladora en un video difundido en sus redes sociales.
A pesar de los señalamientos de la oposición, la presidenta Sheinbaum reiteró que la prioridad es que el investigado comparezca ante los tribunales mexicanos. Admitió no tener datos actualizados del Gabinete de Seguridad sobre el avance diario del trámite, pero se comprometió a solicitar información detallada a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la Fiscalía para conocer el estatus del proceso de repatriación.


