Dos trenes turísticos, pertenecientes a las concesionarias PeruRail e Inca Rail, colisionaron de manera frontal en el sector de Pampacahua, ubicado entre Ollantaytambo y Machu Picchu, alrededor de las 13:30 horas.
El impacto provocó la muerte del maquinista y dejó al menos 40 personas heridas, según reportes oficiales. Entre los afectados se encontraban turistas nacionales y extranjeros que viajaban hacia la ciudadela inca en plena temporada alta de fin de año.
De acuerdo con medios locales, las imágenes difundidas tras el choque mostraron locomotoras con graves daños, ventanas destrozadas y pasajeros siendo atendidos en la vía férrea. El rescate se complicó por tratarse de una zona montañosa y de difícil acceso, lo que obligó a trasladar a los heridos a hospitales en Cusco y clínicas cercanas. La suspensión temporal del servicio ferroviario dejó varados a cientos de visitantes, generando caos en uno de los destinos más emblemáticos del planeta.
Según medios locales, varios de los heridos permanecen bajo observación médica y algunos presentan fracturas y contusiones graves. La respuesta de los equipos de emergencia fue inmediata, pero las condiciones del terreno dificultaron el traslado rápido de los afectados. El accidente también generó preocupación en la comunidad internacional, ya que entre los pasajeros había turistas de distintas nacionalidades.

Investigación
Las autoridades confirmaron que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones inició una investigación para esclarecer las causas del accidente y evaluar responsabilidades. Buscan determinar si hubo fallas técnicas, errores humanos o deficiencias en los protocolos de seguridad. Mientras tanto, operadores turísticos y comunidades locales expresaron su preocupación por el impacto en la temporada alta y exigieron mejoras urgentes en la infraestructura ferroviaria.

Machu Picchu recibe más de un millón de visitantes al año y depende casi exclusivamente de una sola vía férrea para el acceso. Información de los medios locales reveló que este incidente reavivó las críticas sobre la falta de alternativas seguras y la necesidad de reforzar los protocolos de emergencia.
El impacto económico y reputacional para el turismo peruano es significativo, ya que el país busca consolidarse como líder en turismo cultural en América Latina. Por lo anterior, consideran que este accidente expuso las debilidades de un sistema ferroviario que sostiene gran parte de la actividad turística nacional.


Otro incidente
De acuerdo con medios locales, este accidente ferroviario no es el primero que pone en evidencia los riesgos del transporte turístico hacia Machu Picchu. En septiembre de 2024, un bus turístico se precipitó y volcó en la zona, dejando más de 30 heridos. El hecho generó entonces un debate sobre la seguridad vial en los accesos al santuario y la necesidad de reforzar medidas de prevención.
Tanto el transporte terrestre como el ferroviario han mostrado vulnerabilidades que, sumadas, plantean un desafío urgente para garantizar la seguridad de miles de visitantes cada año.
DG
