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Colapso de Ueno Bank provoca la caída de Santiago Peña y la llegada de Pedro Alliana al poder

La escena política de Paraguay dio un giro drástico e inesperado tras la destitución formal de Santiago Peña por parte del Congreso nacional. El detonante de esta crisis institucional fue el colapso financiero vinculado a Ueno Bank, una situación que generó protestas masivas, cuestionamientos severos y la parálisis operativa que dejó a millones de usuarios sin acceso a sus recursos monetarios.

Ante tal panorama de alta tensión social y jurídica, la jefatura del Estado pasó de inmediato a manos del entonces vicepresidente, quien juró ante el Parlamento para restablecer el orden constitucional.

Caída de Santiago Peña por el caso Ueno Bank

La crisis estalló cuando diversas investigaciones y auditorías expusieron la magnitud del descalabro financiero en torno a Ueno Bank y su relación con fondos estatales, medida que afectó a cerca de 2.9 millones de clientes quienes se quedaron sin acceso a sus fondos y la incertidumbre sobre el futuro de sus depósitos, lo cual generó el descontento mediante movilizaciones en las calles y un fuerte reclamo de rendición de cuentas.

Ante la imposibilidad de contener la crisis y el avance de un juicio político impulsado por los legisladores, el Congreso determinó la destitución de Santiago Peña. La medida buscó frenar la incertidumbre económica y dar una respuesta institucional a un sistema bancario profundamente sacudido por las irregularidades administrativas y la pérdida de confianza pública.

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¿Quién es Pedro Alliana y cuál es su trayectoria política?

Pedro Alliana (52 años) emerge como la nueva figura al frente del Ejecutivo paraguayo. Militante histórico de la Asociación Nacional Republicana, conocida como el Partido Colorado, ha construido una sólida base de poder territorial y legislativo a lo largo de las últimas décadas.

Su carrera incluye pasos importantes como gobernador de Ñeembucú, diputado nacional y presidente de la Cámara Baja, además de haber liderado la Junta de Gobierno de su partido político, consolidando una alianza estratégica con el exmandatario Horacio Cartes. No obstante, su figura también ha estado envuelta en polémicas previas debido a cuestionamientos sobre la inserción de familiares en cargos públicos y su patrimonio.

El flamante mandatario tiene por delante el enorme desafío de completar el periodo presidencial que se extiende hasta agosto de 2028. Su prioridad inmediata es estabilizar la economía, calmar los ánimos de los ahorristas afectados por el conflicto financiero y garantizar la transparencia en las investigaciones judiciales abiertas. La gobernabilidad dependerá en gran medida de su capacidad para negociar con los diferentes sectores políticos y apaciguar el descontento social que persiste en las calles del país sudamericano.