La misión Artemis II de la NASA no solo está haciendo historia por llevar a cuatro seres humanos a orbitar la Luna por primera vez en más de 50 años, sino también por una inesperada actualización tecnológica en sus protocolos: el uso oficial de teléfonos inteligentes de última generación. Por primera vez, la agencia ha autorizado que la tripulación utilice el iPhone 17 Pro Max para documentar su viaje épico a través del espacio profundo.
Mientras la cápsula Orion continúa su trayectoria, se han revelado detalles fascinantes sobre cómo estos dispositivos comerciales se han adaptado para sobrevivir y funcionar en las condiciones extremas de una misión lunar.

iPhone 17 Pro Max como herramienta
Históricamente, la NASA ha sido extremadamente restrictiva con el uso de dispositivos personales debido a los riesgos de interferencia y seguridad. Sin embargo, durante las primeras horas de vuelo de Artemis 2, las cámaras de cabina captaron una escena inusual: un iPhone 17 Pro Max flotando libremente en la cabina mientras pasaba de las manos del canadiense Jeremy Hansen a Christina Koch, bajo la mirada de Reid Wiseman y Victor Glover.
La agencia entregó a cada astronauta su respectivo iPhone durante el periodo de cuarentena que inició en marzo. No obstante, estos teléfonos no funcionan como los de la Tierra: tienen desactivado el Bluetooth y no pueden conectarse a internet. Su función es puramente como herramientas de registro visual de alta fidelidad.

¿Por qué la NASA eligió smartphones para una misión lunar?
La decisión de incorporar el iPhone 17 Pro Max responde a la necesidad de contar con herramientas modernas, ligeras y con una interfaz familiar para los astronautas. Según Jared Isaacman, administrador de la NASA, el objetivo es permitir que la tripulación capture momentos íntimos para sus familias y genere contenido inspirador para el público global.
¿Qué han captado los astronautas con la cámara del iPhone?
- Imágenes del exterior de la cápsula.
- El alejamiento de la etapa superior del cohete.
- Maniobras críticas de navegación.
- Momentos de convivencia cotidiana en el espacio.

El riguroso proceso de certificación “espacial”
Llevar un teléfono comercial al espacio no es tan simple como empacarlo en una maleta. El hardware debe superar un proceso de calificación de cuatro etapas:
- Panel de seguridad: Evaluación inicial del dispositivo.
- Identificación de riesgos: Se analizan materiales frágiles como el cristal o componentes que podrían desprenderse.
- Plan de mitigación: Se crean soluciones para los riesgos (por ejemplo, el uso de velcro para evitar que los teléfonos golpeen instrumentos sensibles).
- Prueba de eficacia: Verificación final de que las medidas funcionan en entornos simulados.
Un dato curioso es que Apple no intervino en el proceso de certificación, aunque la empresa ha reconocido que esta es la primera vez que uno de sus modelos recibe autorización para un uso tan extendido más allá de la órbita terrestre baja.

Otras cámaras a bordo de la cápsula Orion
Aunque el iPhone es la estrella tecnológica, no es el único equipo fotográfico. Para asegurar una documentación científica y técnica completa, la tripulación cuenta con un arsenal variado:
- Dos cámaras Nikon D5: Modelos robustos de grado profesional.
- Cuatro cámaras GoPro Hero 11: Ideales para tomas de acción y ángulos amplios en espacios reducidos.
Esta combinación de smartphones de consumo y cámaras profesionales permite que Artemis 2 sea la misión lunar mejor documentada visualmente en la historia de la humanidad.
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