En un momento que quedará grabado en los anales de la exploración espacial, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo una comunicación directa con los cuatro tripulantes de la cápsula Orión. La llamada se produjo poco después de que la misión Artemis II completara con éxito su etapa más crítica: la navegación por el “lado oscuro” o cara oculta de la Luna, un hito que marca el punto cumbre antes de iniciar el retorno a la Tierra.
Durante la transmisión en vivo coordinada por la NASA, el mandatario agradeció la valentía de los astronautas y destacó la importancia estratégica de esta misión para el futuro de la hegemonía estadounidense en el espacio profundo.
“Recé una pequeña oración”: La experiencia del silencio absoluto
Uno de los momentos más tensos de la misión ocurrió cuando la nave Orion se desplazó detrás del satélite, quedando físicamente bloqueada de cualquier señal terrestre. El presidente Trump, visiblemente interesado por el aspecto humano de la travesía, preguntó a los tripulantes cómo se sintieron al quedar en silencio total por más de 40 minutos.
“Recé una pequeña oración, pero luego seguí grabando”, respondió con sinceridad el piloto Victor Glover.
Glover explicó que, a pesar del aislamiento extremo, el equipo se mantuvo especialmente ocupado. La prioridad durante ese periodo de sombra comunicativa fue registrar las variaciones de la superficie lunar en esa zona poco conocida, utilizando cámaras de alta resolución y observación directa para documentar detalles que la humanidad no había presenciado en más de medio siglo.

“Cosas que ni el programa Apolo vio”: Hallazgos científicos en la cara oculta
Al ser cuestionados por Trump sobre cuál ha sido la parte más inolvidable de este día histórico, el comandante de la misión, Reid Wiseman, fue enfático: “Vimos cosas que ningún ser humano había visto antes, ni siquiera en el programa Apolo”.
A bordo de la cápsula, Wiseman, Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen informaron a Houston sobre matices de color inéditos en el regolito lunar. Los astronautas describieron tonos de marrón y azul que solo son perceptibles a corta distancia, datos que ayudarán a los científicos a comprender mejor la composición mineral y la antigüedad geológica de la cara oculta.
El objetivo de Trump: Una misión permanente en la Luna
Fiel a su visión de expansión espacial, Donald Trump aprovechó la conexión para reafirmar los objetivos de su administración. Aseguró que el programa Artemis no se trata solo de un viaje de ida y vuelta, sino del primer paso para una ocupación sostenida.

- Más que huellas: El mandatario subrayó que la bandera estadounidense volverá para establecer una misión permanente.
- Trampolín a Marte: La infraestructura que se planea dejar en la Luna servirá como base logística para la futura exploración tripulada al Planeta Rojo.
- Liderazgo espacial: Trump enfatizó que Estados Unidos debe mantener la vanguardia en la carrera tecnológica frente a otros competidores globales.

Cronograma de regreso: La ruta hacia el viernes 11 de abril
Tras concluir sus observaciones científicas a las 21:30 horas (tiempo del este de EE. UU.), la tripulación se prepara para las siguientes fases de navegación. Según el reporte de la NASA:
- Salida de la esfera lunar: Se espera que la Orion abandone la influencia gravitatoria de la Luna este martes a las 13:25 horas (19:25 GMT).
- Trayectoria de retorno: La nave iniciará un viaje de tres días acelerando hacia la atmósfera terrestre.
- Amerizaje: El regreso definitivo y el contacto con el océano están programados para el próximo viernes 11 de abril.
La misión Artemis II, que despegó el pasado miércoles desde Cabo Cañaveral, Florida, está cumpliendo con éxito su sexto día de un total de diez, devolviendo la esperanza de ver nuevamente a seres humanos caminando sobre la superficie lunar en la próxima misión, Artemis III.
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