Aunque en México es casi impensable, o al menos no legal, en Corea del Sur es aceptado comer carne de perro, incluso hay días específicos para hacerlo, al menos hasta este 2026.
Durante décadas, los tres días de verano considerados los más calurosos del año, fueron de los más concurridos para los restaurantes de carne de perro en Corea del Sur, ya que los comensales buscaban alimentos tradicionales que aumentaban la resistencia para soportar el calor.
Sin embargo es el último año que ocurrirá, pues el sacrificio y la venta de perros para comercializar su carne, estará prohibida a partir de febrero de 2027.

Comercios y cultura enfrentan la nueva legislación
La prohibición se deriva de la negación social a consumir este tipo de alimento. Desde el 2024, se lanzó una ley que prohíbe la cría, el sacrificio, la distribución y la venta de perros para el consumo humano, pero será puesta en marcha hasta el 2027.
En una encuesta publicada justo antes de que se aprobara la ley en 2024, más del 90% de los 2,000 encuestados afirmaron que no tenían intención de comer carne de perro en el futuro, mientras que más del 80% apoyaba la prohibición. Casi el 95% declaró que no había comido carne de perro durante el año anterior.
Los datos del Gobierno revelaron que más de 5,600 negocios se vieron afectados por la legislación, mientras que las autoridades indicaron que la mayoría de las granjas de perros ya habían cerrado antes de la fecha límite del próximo año.

Se termina el comercio de la venta de carne de perro en Corea
La campaña para acabar con el comercio de carne de perro cobró impulso bajo el expresidente depuesto Yoon Suk Yeol y su esposa, la ex primera dama Kim Keon Hee, una defensora abierta del bienestar animal que apoyó públicamente la prohibición.

La ley estableció un periodo de gracia de tres años y se aplicará plenamente a partir de febrero de 2027, con los infractores enfrentándose a penas de prisión y multas.
Las autoridades también han prometido apoyo a los agricultores, distribuidores y propietarios de restaurantes afectados.
Muchos restaurantes en el mercado Moran han cambiado a estofado de cabra negra, comercializado como otro alimento tradicional saludable, pero los propietarios afirman que el cambio ha sido difícil y no compensa completamente la pérdida de ventas de carne de perro.
