El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el costo del huevo subió 7.92% en la primera quincena de agosto, uno de los mayores incrementos para un periodo similar desde hace 20 años.
En México, el huevo es uno de los productos principales de la canasta básica y una de las principales fuentes de proteína para las familias mexicanas, antes que la carne, el pollo o alimentos de origen animal debido a su costo, que hasta este momento era más accesible. Incluso México es el mayor consumidor de huevo en el mundo.
Sin embargo, en los primeros días de agosto, mes que está por terminar, se registraron alzas en su costo, afectando la economía de las familias.


Factores que influyen en elevación del costo del huevo
El precio del huevo sube principalmente por dos factores: el aumento de los costos de producción y una posible reducción de la oferta. A estos se suman variaciones en la demanda y las condiciones climáticas.
En un artículo publicado en The Conversation, se explica que los precios dependen de la región y la temporada del año.
Las sequías y bajas temperaturas durante el año influyen en los costos de la pieza, pues ese factor impacta en la disponibilidad o precios del alimento para las gallinas. Las aves pueden producir menos huevos o hacerlo de manera menos eficiente cuando hace mucho frío.
Los costos de producción afectan directamente los costos del alimento para las gallinas, medicamentos, electricidad, agua y otros insumos para obtener el producto alimenticio, por lo que los productores incrementan el costo del producto.
Registran venta de huevo pirata
Hace unas semanas, se emitió una nueva alerta sanitaria, tras revelar que se habían detectado algunos huevos pirata.
En la Región Laguna de Durango fueron detectados productos que presuntamente utilizan de manera irregular la identificación de Huevo San Juan. El caso encendió las alertas porque la falsificación no solo puede inducir a los consumidores a comprar un producto haciéndolo pasar por otro, sino que también dificulta conocer de dónde provino realmente el alimento.
Para poder identificar si el producto es “original”, hay que verificar que el código y el sello, estén impresos directamente sobre la cáscara.


