El hotel Hilton de la capital estadounidense se transformó este sábado en el epicentro de una crisis de seguridad nacional. Durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, una serie de detonaciones provocó la interrupción abrupta del evento y la evacuación de emergencia del presidente Donald Trump. El periodista Ariel Moutsatsos, corresponsal de N+, describió un ambiente de desconcierto total mientras los asistentes buscaban refugio ante la amenaza de un tirador activo.
De acuerdo con el testimonio del reportero, la reacción inicial de la prensa y los funcionarios fue el repliegue. Moutsatsos se encontraba con sus colegas de Univisión al momento de escuchar los impactos, lo que derivó en una movilización de las fuerzas de protección presidencial para blindar al mandatario y a su equipo cercano.
Despliegue del Servicio Secreto en el presídium
La seguridad del recinto reaccionó al instante. Mientras Donald Trump y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, abandonaban el escenario bajo custodia, agentes de élite ocuparon sus posiciones en la estructura principal del salón de baile. El periodista destacó la presencia de uniformados con armamento de alto poder que inspeccionaron el área para descartar la presencia de más agresores infiltrados entre la multitud de invitados.

“Su lugar fue ocupado por agentes del Servicio Secreto, uniformados y con armas de muy alto calibre. Miraban si aún había algún tirador entre la multitud. La mayoría seguí abajo de las mesas”.
El reporte del tirador abatido
La incertidumbre sobre el paradero del atacante marcó los primeros minutos tras el desalojo del escenario. Según los reportes preliminares que circularon entre los equipos de prensa en el sitio, el sospechoso logró desplazarse hacia el área del vestíbulo del hotel antes de ser interceptado por las autoridades.
“Tenemos reportes de que es un tirador. Preliminarmente habría huido y en el loby fue abatido. Es lo que ocurre aquí, algo, créanme, inédito”.
Tensión en el corazón de la política estadounidense
Moutsatsos relató que, en medio del despliegue de seguridad, los asistentes permanecieron pecho tierra para evitar quedar en la línea de fuego. La presencia de Donald Trump en la cena, un evento que tradicionalmente busca suavizar las asperezas entre el poder ejecutivo y la prensa, terminó con la ocupación militar de la zona de invitados y la salida apresurada de los integrantes del presídium hacia zonas seguras de la Casa Blanca.

