Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la remoción de Alejandro Gertz Manero de la titularidad de la Fiscalía General de la República (FGR) -noviembre de 2025-, y posteriormente postularlo para ocupar la embajada de México en el Reino Unido -enero de 2026-. El exfiscal en automático se convirtió en un servidor público de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), situación que lo obligó a transparentar su desconocido y cuantioso patrimonio.
Cabe decir que aunque se integró a la Cuarta Transformación en 2019, por invitación del expresidente Andrés Manuel López Obrador, rechazó hacer públicos sus datos personales y patrimoniales; cuando la FGR obtuvo su autonomía y salió del ámbito del gobierno federal en 2021, no tuvo obligación de reportar sus bienes y cuentas bancarias en la plataforma pública Declaranet, muy lejos de la Austeridad Republicana promovida desde el gobierno anterior y el vigente.
Recientemente los registros oficiales revelaron los pormenores de su riqueza acumulada y tras mantenerse bajo estricta reserva durante años, el desglose de sus bienes evidencia una diversificación internacional que abarca vehículos de alta gama, múltiples inmuebles, joyas, obras de arte y cuentas en diversas instituciones bancarias globales.


Garaje de súper lujo y coleccionismo
El inventario de vehículos destaca por la inclusión de piezas exclusivas:
- Rolls-Royce Sedán (1966): Comprado al contado en el año 2012 por un monto de 250 mil pesos.
- Rolls-Royce Wraith (2014): Integrado a su patrimonio en noviembre de 2020. La operación se realizó al contado por una cifra de 2.7 millones de pesos, coincidiendo con el periodo en el que ejercía funciones públicas en la FGR.
- Mercedes-Benz 450 SEL (1979). Compra en efectivo por 200 mil pesos.
- Cadillac Concours (1994). Compra en efectivo por 160 mil pesos.
- Dodge Dart (1982): Heredado.
- Ford Lincoln (1994): Heredado.
- Ford Galaxi (1972). Heredado.
Portafolio inmobiliario transcontinental
La infraestructura residencial reportada por el funcionario consta de 13 propiedades distintas, distribuidas estratégicamente en México y el extranjero que incluye casas, departamentos, terrenos y un edificio completo.
- México. Residencia en México adquirida en 1996 con un valor de 2.34 millones de pesos.
- Estados Unidos. Propiedad comprada en el año 2007 a través de un crédito hipotecario por una suma de 1.19 millones de dólares.
- Europa. Un departamento ubicado en Madrid, España, adquirido en 2013 mediante un desembolso de un millón de euros.

Capital financiero, obras de arte y empresas
El patrimonio mobiliario y corporativo se complementa con inversiones en el sector educativo, inmobiliario y una robusta red bancaria internacional:

- Bienes preciosos y arte. Posee joyas, relojes y monedas valiosas recibidas por herencia a finales de los noventa, estimadas en 18.35 millones de pesos. Su colección de arte está tasada en 8 millones de pesos y el menaje de casa en 2 millones de pesos.
- Participación empresarial. Tiene acciones y estatus de socio en la Universidad de las Américas, la Desarrolladora del Centro y la firma Algermann Inmobiliaria.
- Cuentas globales. Mantiene activos financieros distribuidos en sucursales de Credit Suisse, HSBC, BBVA, Scotiabank y Bankinter, localizadas en México, España, Estados Unidos y Suiza.

Riquillo desde chiquillo
La posición socioeconómica de Gertz Manero no se limita a sus percepciones actuales como funcionario, sino que se arraiga en un profundo legado familiar de alta influencia económica e intelectual. Con raíces en el exclusivo barrio de Lomas de Chapultepec en la Ciudad de México, el linaje del diplomático está marcado por la figura de su abuelo, Cornelius Gertz, prominente empresario de origen alemán que formó parte de la élite extranjera durante el Porfiriato.
La relevancia histórica de su familia se consolida con la participación de su abuelo en la fundación del Banco de México (Banxico). Sin embargo, también estuvo bajo la lupa del Estado, ya que en su momento su abuelo fue señalado como espía e informante nazi, razón por la cual fue investigado por gobierno mexicano de la época, lo que lo obligó a heredar todos sus bienes a favor de sus nietos, Federico y Alejandro, de 13 y 4 años, respectivamente.
