La irrupción de drones vinculados a la delincuencia organizada mexicana en el espacio aéreo de Estados Unidos provocó este miércoles el cierre temporal del Aeropuerto Internacional de El Paso (ELP), Texas, Estados Unidos.
Mientras el gobierno estadounidense confirmó la neutralización de la amenaza, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum mostró un desconocimiento inicial sobre el origen de la alerta en la frontera.
La Administración Federal de Aviación (FAA) levantó la restricción de vuelos tras una jornada de incertidumbre que afectó un radio de 16 kilómetros, zona que incluyó a la comunidad de Santa Teresa, Nuevo México.
Aunque la medida se proyectó originalmente hasta el 20 de febrero, la inmediata intervención de las agencias de seguridad permitió reanudar las operaciones comerciales de forma anticipada.

Contraste de versiones en la frontera
Sheinbaum minimizó la gravedad del cierre aéreo y atribuyó la resolución a un reporte ordinario de la FAA.

“No hay ninguna información de uso de drones en la frontera”, dijo.
“El espacio aéreo mexicano no se cerró, se cerró el espacio aéreo de Texas. La Administración Federal de Estados Unidos de que ya reanudaron las actividades y vamos a averiguar las causas”, señaló la mandataria antes de abandonar el podio.
Sin embargo, la postura oficial en Washington fue distinta. Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, validó que la interrupción del tráfico aéreo se debió a una incursión directa de drones operados por un cártel mexicano.
La declaración de Duffy subrayó la efectividad de la respuesta ante el sobrevuelo de estas naves no tripuladas:
“La FAA y el DOW actuaron rápidamente para abordar una incursión de drones de un cártel. La amenaza ha sido neutralizada y no hay peligro para los viajes comerciales en la región. Las restricciones han sido levantadas y los vuelos normales están reanudándose”.
Tensión por el uso de tecnología aérea
A pesar de la confirmación y de los reportes difundidos por agencias internacionales, el gobierno mexicano mantuvo una postura de cautela y desmintió tener datos sobre el uso de drones en la zona limítrofe.
“No hay ninguna información de uso de drones en la frontera. Si tienen alguna información, la FAA o cualquier área del gobierno de Estados Unidos puede preguntarle al gobierno de México. No hay que especular”, atajó Sheinbaum ante los cuestionamientos de la prensa.
Este incidente representa una de las medidas “sin precedentes” en la vigilancia del espacio aéreo fronterizo, pues expone la capacidad operativa de los grupos criminales mediante el uso de drones y la brecha en la comunicación técnica entre las agencias de seguridad de ambos países.
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