Lo que parecía ser una crisis de seguridad nacional de larga duración se resolvió en cuestión de horas. Este miércoles 11 de febrero, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos anunció el levantamiento de la suspensión temporal de vuelos en el Aeropuerto Internacional de El Paso (ELP), Texas, devolviendo la normalidad a uno de los centros de conexión más importantes de la frontera.
¿Por qué se emitió la alerta de vuelos en ‘El Paso, Texas’?
A través de un breve mensaje en su cuenta oficial de X, la FAA confirmó que el cierre del espacio aéreo ha quedado sin efecto. “Se ha levantado el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso. No existe amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos se reanudarán con normalidad”, sentenció el organismo, desactivando una restricción que originalmente estaba programada para durar hasta el 20 de febrero.
La medida inicial, calificada como “sin precedentes” por autoridades locales, afectaba un radio de 16 kilómetros que incluía a la comunidad de Santa Teresa, Nuevo México. Aunque la FAA no dio una explicación oficial detallada en su comunicado de reapertura, fuentes cercanas a los hechos revelaron el motivo detrás de esta drástica decisión.


Drones y tecnología militar: La causa real
Según reportó The New York Times, la suspensión masiva no se debió a una amenaza terrorista o un peligro inminente, sino a una prueba de nueva tecnología antidrones realizada por el Ejército de Estados Unidos.
Estos ensayos se llevaron a cabo en la base militar de Fort Bliss, ubicada en las cercanías del aeropuerto. Al parecer, la potencia o el alcance de los sistemas probados obligaron a despejar el espacio aéreo civil para evitar interferencias o riesgos operativos.
La congresista demócrata por El Paso, Verónica Escobar, fue una de las voces más críticas y activas durante la jornada. Escobar presionó al organismo tras confirmar con sus propias fuentes que “no existía una amenaza inmediata para la comunidad”. Tras el anuncio de la reapertura, la legisladora reiteró que la seguridad de los habitantes de El Paso nunca estuvo en riesgo.
Impacto en aerolíneas y pasajeros
A pesar de la rápida resolución, el caos matutino fue inevitable. Gigantes de la aviación como United Airlines y Southwest ya habían comenzado a cancelar itinerarios y a ofrecer modificaciones sin costo a sus clientes. Con un flujo anual que supera los 3.5 millones de pasajeros, el cierre temporal puso en jaque las conexiones hacia ciudades clave como Los Ángeles, Denver, Houston y Atlanta.
Tras el levantamiento de la restricción, las autoridades aeroportuarias instan a los viajeros a verificar el estado de sus vuelos directamente con las aerolíneas, ya que el efecto dominó de las cancelaciones previas podría causar retrasos residuales durante el resto del día. Lo que comenzó como una alerta de seguridad nacional terminó siendo un recordatorio de la compleja convivencia entre la actividad civil y las operaciones militares en el oeste de Texas.

