El panorama laboral en México registró un ajuste marginal durante el segundo mes del año. De acuerdo con el reporte más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la tasa de desempleo se ubicó en el 2.6 % de la Población Económicamente Activa (PEA). Esta cifra representa un incremento respecto al 2.5 % observado en febrero de 2025 y supera también el 2.4 % registrado al cierre de diciembre pasado.
En términos absolutos, la población desocupada en el país alcanzó los 1.6 millones de personas.
El organismo autónomo detalló que, en comparación con el mismo periodo del año anterior, el número de individuos sin una fuente de ingresos aumentó en 76,000 personas.
Este comportamiento ocurre en un contexto de desaceleración económica, luego de que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional mostrara un avance del 0.6 % durante 2025, impactado por la incertidumbre derivada de las tensiones comerciales internacionales.

Participación y subocupación: Las cifras de la PEA
La Población Económicamente Activa alcanzó los 61.9 millones de personas de 15 años en adelante. Este volumen poblacional se traduce en una tasa de participación del 59 %. En la comparativa anual, la fuerza laboral activa creció en 1.2 millones de personas frente a febrero de 2025. Del total de la PEA, 41.4 millones de ciudadanos estuvieron en condiciones de ocupación, lo que significa una incorporación de 294,000 trabajadores adicionales al sistema productivo respecto al año previo.
Sin embargo, el indicador de subocupación —que agrupa a quienes tienen la necesidad y disponibilidad de laborar más horas— mostró un deterioro. Este segmento llegó a los 4.2 millones de personas, el equivalente al 7 % de la población ocupada.
El dato es superior al 6.3 % que el Inegi documentó en febrero de 2025, lo que sugiere una presión adicional sobre los ingresos de las familias que no logran cubrir su jornada laboral deseada.

La persistencia de la informalidad y los sectores productivos
El empleo en México mantiene una fuerte dependencia del sector informal. Durante febrero, el total de trabajadores en esta condición sumó 33 millones de personas, lo que fijó la tasa de informalidad laboral en un 54.8 %. Esta cifra revela que más de la mitad de los ocupados en el país carecen de seguridad social o prestaciones de ley.
En cuanto a la distribución por sectores de actividad económica, el mercado se concentró de la siguiente manera:
- Servicios: 44.6 % del total nacional.
- Comercio: 19.6 %.
- Manufacturas: 16.2 %.
- Actividades agropecuarias: 10.2 %.
- Construcción: 8 %.
- Otras actividades: El 0.7 % se ocupó en minería, electricidad, agua y suministro de gas, mientras que un porcentaje idéntico no especificó su labor.
Brecha de género en la fuerza de trabajo
El reporte del Inegi también expone las diferencias persistentes entre hombres y mujeres dentro del mercado laboral. La PEA masculina se situó en 35.8 millones de individuos, con una tasa de participación del 74.5 %. En contraste, la PEA femenina llegó a 24.5 millones, lo que representa una participación del 45.3 % entre las mujeres en edad de trabajar.
Este ligero repunte en el desempleo y la subocupación refleja la volatilidad de una economía que creció al 1.5 % en 2024, pero que enfrentó un entorno global más restrictivo durante el último ejercicio fiscal.
El aumento de la población activa no ha sido absorbido en su totalidad por el sector formal, lo que mantiene los indicadores de desocupación y precariedad laboral en niveles superiores a los de meses anteriores.