El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló una ofensiva militar contra Irán programada para este martes. La decisión del republicano ocurrió a solicitud de los líderes de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, debido al avance de diálogos de paz con Teherán.
Trump detalló la intervención diplomática en su red social Truth Social: “El Emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, el Príncipe Heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman Al Saud, y el Presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, me han pedido que pospongamos nuestro ataque militar planeado contra la República Islámica de Irán, programado para mañana, ya que se están llevando a cabo negociaciones serias y, en su opinión, como grandes líderes y aliados, se alcanzará un acuerdo que será muy aceptable para los Estados Unidos de América, así como para todos los países de Oriente Medio y más allá”.

Ultimátum de la Casa Blanca y preparativos de las Fuerzas Armadas
El mandatario republicano condicionó el cese definitivo a restricciones nucleares severas. Según explicó: “Este acuerdo incluirá, y esto es fundamental, ¡la prohibición de armas nucleares para Irán! Basándome en el respeto que les tengo a los líderes mencionados anteriormente, he dado instrucciones al Secretario de Guerra, Pete Hegseth, al Presidente del Estado Mayor Conjunto, General Daniel Caine, y a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, de que NO llevaremos a cabo el ataque programado contra Irán mañana, pero les he dado instrucciones adicionales para que estén preparados para proceder con un ataque a gran escala contra Irán, en cualquier momento, en caso de que no se llegue a un acuerdo aceptable“.
Trump, horas antes, declaró telefónicamente al New York Post que no está “dispuesto” a otorgar concesiones a Teherán, advirtiendo que ese país “sabe lo que va a pasar pronto”. Al preguntarle sobre una moratoria de 20 años al uranio enriquecido, reiteró: “No estoy dispuesto a nada en este momento”.
Irán defiende su soberanía y mantiene diálogos mediante Pakistán
En respuesta, el presidente iraní Masud Pezeshkian argumentó en redes que el diálogo “no equivale a rendición” frente a unas negociaciones estancadas.
“La República Islámica de Irán entabla el diálogo con dignidad, autoridad y con el objetivo de preservar los derechos de la nación”, publicó Pezeshkian, recalcando que “bajo ninguna circunstancia renunciará a los derechos legítimos del pueblo y del país”. El líder concluyó: “Con sensatez y con todas nuestras fuerzas, hasta el último aliento, serviremos al pueblo y salvaguardaremos los intereses y el honor de Irán”.
El proceso se efectúa con Pakistán como intermediario tras la tregua del 8 de abril, prorrogada por Washington. Aunque persisten discrepancias que impiden una segunda ronda, Esmaeil Baqaei, portavoz de Exteriores iraní, confirmó a la agencia IRNA que los intercambios siguen activos tras recibir observaciones estadounidenses. No obstante, Teherán denuncia que el bloqueo al estrecho de Ormuz y la incautación de buques por fuerzas norteamericanas violan el alto al fuego e impiden avanzar.

