La Copa del Mundo de la FIFA 2026 se posicionará como el motor de viaje más potente de la presente década. Esto de acuerdo con un exhaustivo análisis socioeconómico desarrollado por la FIFA en colaboración con el Secretariado de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Los resultados de estos análisis estiman que el torneo atraerá a unos 6.5 millones de aficionados a los estadios de Norteamérica, lo que generará una actividad comercial sin precedentes en los sectores de servicios, hotelería y transporte.
Este evento, que por primera vez será organizado de forma conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, promete transformar la dinámica turística de la región. La magnitud del campeonato atraerá a visitantes de todos los continentes, quienes no solo asistirán a los recintos deportivos, sino que podrían viajar con amigos y familiares a otros destinos turísticos dentro de la región, multiplicando así el impacto positivo en las economías locales.

Proyecciones de asistencia y perfil del turista internacional
Las cifras oficiales indican que la asistencia total a los estadios podría situarse en los 6.52 millones de personas, asumiendo que la ocupación de los asientos rondará el 90% de su capacidad. De este universo de aficionados, las instituciones organizadoras calculan que aproximadamente el 40% serán turistas internacionales. Este flujo masivo de visitantes extranjeros representa un desafío logístico y, al mismo tiempo, una oportunidad de oro para el sector turístico norteamericano.
El análisis de la FIFA y la OMC sugiere que el comportamiento del consumidor durante el Mundial será de alto impacto. Se prevé que los turistas extranjeros permanezcan en promedio 12 días en los países sedes, con un gasto diario que rondará los 416 dólares. Estos factores, sumados a la cantidad de partidos a los que cada aficionado decida asistir, permitirán que el gasto turístico total supere los 7.5 mil millones de dólares.
Impacto en las ciudades sede y crecimiento del PIB mundial
El torneo distribuirá sus beneficios a través de 16 ciudades clave. En México, el foco estará en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey; en Canadá, la actividad se concentrará en Toronto y Vancouver, mientras que Estados Unidos contará con 11 sedes que incluyen metrópolis como Nueva York, Los Ángeles, Miami y Dallas, entre otras. En todas ellas, se espera que la ocupación hotelera alcance niveles récord.

Más allá del turismo local, el Mundial 2026 tendrá repercusiones a escala global. El estudio socioeconómico señala que el campeonato podría inyectar más de 80 mil millones de dólares a la producción económica mundial, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) global podría registrar un incremento de aproximadamente 40.9 mil millones de dólares. Este crecimiento sostenido estará estrechamente ligado al consumo adicional de los turistas y a la efervescencia comercial que rodea al torneo de futbol más esperado del planeta.
