El Super Bowl LX no solo es el escenario del esperado show de Bad Bunny y el duelo por el trofeo Vince Lombardi; es también el momento cumbre para el campo mexicano. Para este 8 de febrero de 2026, México consolidará su liderazgo global al exportar una cifra histórica de aguacate hacia Estados Unidos.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), se estima el envío de más de 127,000 toneladas del fruto, un incremento del 15% respecto al año anterior.
Michoacán y Jalisco: Los motores de la exportación
La soberanía del aguacate mexicano en las mesas estadounidenses proviene principalmente de dos entidades autorizadas para la exportación bajo estrictos esquemas de fitosanidad. El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que su estado aporta cerca del 88% del volumen total, con municipios como Tancítaro, Uruapan y Ario de Rosales liderando el acopio.
Por su parte, Jalisco continúa ganando terreno tras su integración formal al programa de exportación, aportando el 12% restante.

Esta sinergia ha permitido que, durante las semanas previas al gran juego, salgan de México un promedio de 1,200 a 1,500 camiones cargados de aguacate cada semana, asegurando que el guacamole no falte en los hogares de los aficionados.

Certificación ambiental y sostenibilidad en 2026
Una de las novedades más relevantes para la temporada 2025-2026 es el enfoque en la sostenibilidad.
Fuentes oficiales del Gobierno de Michoacán destacaron que el 90% de las exportaciones para este Super Bowl cuentan con certificados de huertas libres de deforestación, gracias a programas como “Guardián Forestal”.
Este blindaje ambiental no solo garantiza la calidad del producto, sino que responde a las exigencias del T-MEC y de los consumidores internacionales que buscan productos responsables con el ecosistema.

La derrama económica del aguacate mexicano
El valor de estas exportaciones es monumental. El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) proyecta que el envío de estas 110,000 a 127,000 toneladas generará una derrama económica superior a los 317 millones de dólares tan solo en el fin de semana del evento.

En términos de volumen, esto equivale a aproximadamente 250 millones de piezas de aguacate, suficientes para cubrir la demanda de los más de 100 millones de espectadores que sintonizarán el partido.
Este flujo comercial no solo beneficia a las grandes empacadoras, sino que sostiene a miles de familias de cortadores, transportistas e ingenieros agrónomos.

Con un consumo per cápita de aguacate en Estados Unidos que ya roza los 5 kilogramos anuales, México reafirma que el Super Bowl es, en gran medida, una celebración del campo nacional.
El “oro verde” vuelve a ser el invitado de honor, demostrando que, sin importar quién gane en el campo de juego, México ya ganó en la cocina.
