Investigadores de la Universidad MacEwan de Canadá identificaron un vínculo científico entre el consumo nocturno de lácteos como el queso y la aparición de pesadillas o sueños perturbadores. El estudio asocia esta reacción con las señales somáticas inconscientes de los trastornos gastrointestinales derivados de la intolerancia a la lactosa durante las horas de descanso.
Investigadores analizan los lácteos en la noche
Un equipo de especialistas en psicología de la Universidad MacEwan, en colaboración con expertos en neurofisiología de la Universidad de Montreal, analizó durante cuatro meses a un grupo de 1,082 estudiantes universitarios. La investigación, publicada en la revista científica Frontiers in Psychology, examinó de forma detallada los hábitos de alimentación nocturna, la calidad del descanso y la naturaleza de las experiencias oníricas de los participantes.
Los resultados estadísticos del informe revelaron que aproximadamente el 40% de los sujetos evaluados estimaron que los alimentos ingeridos antes de dormir influían de manera directa en la calidad de su sueño. De este porcentaje, el 24.7% consideró que la comida empeoraba su descanso, mientras que el 5.5% afirmó que impactaba de forma específica en el contenido de sus sueños.
En el desglose por categorías alimenticias, los dulces y los productos lácteos se posicionaron como los principales detonantes de alteraciones en el descanso. El 15.7% de los encuestados señaló que consumir derivados de la leche afectaba negativamente la calidad del sueño, mientras que el 20.6% asoció directamente el consumo de alimentos como el queso con sueños calificados como extraños o perturbadores.

La relación biológica entre la intolerancia a la lactosa y las pesadillas
El director principal de la investigación y especialista en neurocognición de los sueños de la Universidad de Montreal, el doctor Tore Nielsen, explicó a la agencia AFP que descubrieron una fuerte correlación estadística entre las pesadillas recurrentes y la intolerancia a la lactosa. De acuerdo con el experto, muchas personas con esta condición médica continúan consumiendo derivados de la leche debido a que los niveles de severidad varían según la producción individual de la enzima lactasa en el intestino delgado.
Los síntomas digestivos inconscientes durante el sueño
- Señales somáticas: Durante la fase de sueño, el organismo procesa de manera consciente o inconsciente estímulos orgánicos sutiles derivados de la digestión.
- Manifestación en el cerebro: Síntomas como la hinchazón abdominal o los calambres estomacales se traducen en el cerebro en forma de imágenes desagradables.
- Precedentes médicos: Investigaciones previas demuestran que el aparato onírico capta trastornos corporales antes de que se manifiesten como síntomas totalmente visibles en el estado de vigilia.

Ansiedad por malestares tras pesadillas
Una segunda hipótesis planteada por el equipo del doctor Tore Nielsen se enfoca en las emociones negativas secundarias. El estudio destaca que la ansiedad provocada por los malestares gastrointestinales durante la noche se prolonga hacia el estado de descanso, facilitando el desarrollo de pesadillas. Por el contrario, el análisis no logró establecer ningún vínculo matemático con la intolerancia al gluten, posiblemente por su baja prevalencia en la muestra.
Para determinar con exactitud si las personas duermen mal debido a una alimentación deficiente o viceversa, los científicos proyectan realizar experimentos clínicos controlados. El diseño metodológico ideal contempla la distribución aleatoria de grupos que consumirán productos lácteos tradicionales frente a opciones sin lactosa antes de acostarse, con el fin de registrar de forma sistemática sus patrones oníricos.

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