El Estadio Azteca, ahora “Banorte”, fue testigo de un duelo de estrategias y emociones desbordadas donde las Chivas de Guadalajara lograron rescatar un valioso empate 2-2 ante Cruz Azul. En el marco de la ida de las semifinales de la Liga MX, el conjunto rojiblanco demostró que, pese a las ausencias de cinco figuras clave convocadas por la selección mexicana, mantiene un fondo de armario competitivo y una disciplina táctica envidiable bajo el mando de Gabriel Milito.
Desde el pitazo inicial, la escuadra cementera asumió el protagonismo. Con una propuesta agresiva, jugadores como Paradela, Palavecino y Carlos Rodríguez buscaron asfixiar la salida tapatía, poniendo a prueba los reflejos del guardameta Óscar Whalley. Sin embargo, el destino premió primero la paciencia del Rebaño Sagrado. Tras un disparo de Ricardo Marín que el portero Kevin Mier no logró controlar adecuadamente, Santiago Sandoval aprovechó el rebote para firmar el 0-1, silenciando momentáneamente el Coloso de Santa Úrsula.
Duelo de capitanes y destellos individuales
La respuesta de “La Máquina” llegó con una pincelada de talento puro. Carlos Rodríguez, portando el gafete de capitán, anotó un gol de antología al techar a Whalley con un toque sutil. Su festejo efusivo pareció un mensaje directo para Javier Aguirre, técnico nacional, tras su exclusión de la lista preliminar para el Mundial 2026. Este tanto devolvió la confianza a los locales, quienes cerraron el primer tiempo con el control del esférico.
La intensidad no decayó en el complemento. Apenas iniciada la segunda mitad, Ángel Sepúlveda aplicó la “ley del ex” con un cabezazo certero que puso el 1-2. No obstante, la ventaja tapatía se esfumó casi de inmediato debido a una falta de Bryan González sobre Ebere en el área. Tras la revisión en el VAR, el delantero nigeriano cobró con potencia el penal para sellar el 2-2 definitivo. Pese a las constantes llegadas azules en el tramo final, la defensa liderada por Diego Campillo resistió los embates con solvencia.

El camino a la final y el cierre del Estadio Azteca
Este encuentro marcó un hito histórico, pues fue el último partido oficial antes de que la FIFA asuma la gestión del Estadio Azteca para las adecuaciones finales rumbo a la inauguración mundialista el 11 de junio. Ahora, la serie se traslada al Estadio Jalisco, antigua casa de las Chivas, que servirá de sede alterna para el duelo de vuelta el próximo sábado.
Las Chivas, que terminaron el torneo regular con una ofensiva brillante solo superada por Pumas, llegan con la ventaja del reglamento. Al haber finalizado en una mejor posición en la tabla general, el empate global le daría el pase a la final al Guadalajara. Por su parte, el Cruz Azul de Joel Huiqui está obligado a conseguir el triunfo en territorio jalisciense si desea mantener vivo el sueño, en lo que promete ser un desenlace dramático para esta liguilla.

