La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó una reunión en Palacio Nacional con una delegación de 100 directivos de empresas de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia.
El encuentro culminó con la confirmación de múltiples proyectos de inversión en territorio mexicano, los cuales buscan alinearse con las directrices de desarrollo industrial del actual gobierno federal.
La misión empresarial, descrita por la Presidencia como la primera de esta magnitud proveniente de la región nórdica, estuvo liderada por el Grupo Wallenberg.
Dicho conglomerado europeo posee participaciones en sectores de alta especialización como telecomunicaciones, manufactura avanzada, ciencias de la vida e industria pesada, con ingresos globales que superan los 385 mil millones de dólares.
Alianza por la transferencia tecnológica
A diferencia de misiones comerciales previas centradas en la manufactura básica, la llegada del capital nórdico en 2026 apunta hacia la ingeniería de precisión.
Marcus Wallenberg, presidente del banco Skandinaviska Enskilda Banken (SEB), destacó que los planes de expansión están vinculados directamente con los objetivos nacionales de crecimiento.

“Se han anunciado múltiples inversiones nórdicas en el país, alineadas con el Plan México”, afirmó Marcus Wallenberg.
Entre las corporaciones que integran esta comitiva figuran marcas globales como Ericsson, Nokia, AstraZeneca, ABB, Maersk, Volvo, Lego y Novo Nordisk.
El interés de estas compañías radica en aprovechar el talento local para servicios de alta tecnología y utilizar a México como una plataforma logística privilegiada hacia el mercado de Norteamérica, bajo el marco del T-MEC.
Sectores estratégicos y diálogo regulatorio
Durante la sesión, moderada por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, la mandataria respondió a inquietudes de los inversionistas sobre el marco regulatorio en energía, agroindustria y el sector farmacéutico.
Previo a la recepción formal, la delegación mantuvo mesas de trabajo con el gabinete económico para revisar proyectos de infraestructura, tales como los polos de desarrollo en el sureste y los corredores logísticos del norte del país.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) subrayó su papel como facilitadora de este diálogo proactivo entre el Estado y el sector privado internacional.
Según la cancillería, México ofrece una estabilidad que resulta atractiva para las empresas escandinavas que buscan estándares de calidad y sostenibilidad superiores en sus procesos de inversión.
Confianza de los mercados internacionales
La presencia de empresas vinculadas al ecosistema Wallenberg, que emplean a cerca de 1.5 millones de personas en 180 países, envía una señal de certidumbre a los mercados financieros. La jefa del Ejecutivo Federal enfatizó que las puertas del país permanecen abiertas al capital extranjero, siempre que este contribuya a la creación de empleos dignos y a la soberanía nacional.
“Están interesados en invertir en México. Son los principales empresarios de los países nórdicos y vamos a entablar un diálogo directo sobre distintos temas de interés mutuo”, afirmó la presidenta.
RB
