El Gobierno de los Estados Unidos ha publicado los lineamientos para reducir los aranceles aplicados a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México y Canadá. Esta medida, que representa un alivio fiscal significativo para ciertos sectores industriales, establece un mecanismo para disminuir el impuesto actual del 50% hasta un nivel máximo del 25%. Aunque el anuncio inicial de esta intención se realizó en octubre del año pasado, la implementación técnica se mantenía en suspenso a la espera de las reglas de operación publicadas esta semana.
Alcances y limitaciones del nuevo esquema arancelario
La nueva normativa, difundida a través del Registro Federal de Estados Unidos, especifica que el beneficio no es universal. El esquema está diseñado exclusivamente para productores vinculados a la fabricación de vehículos medianos y pesados, así como a sus respectivas autopartes. Es importante destacar que la medida excluye de manera explícita a los vehículos ligeros, lo que deja fuera de este beneficio a los automóviles compactos, sedanes, camionetas tipo SUV y modelos pick-up de baja capacidad de carga.

Para acceder a estos incentivos, el acero y el aluminio deben cumplir con estrictas reglas de origen, garantizando que hayan sido fundidos, colados o refinados en territorio mexicano o canadiense. El beneficio está condicionado a que los volúmenes de exportación sean equivalentes a la nueva capacidad productiva que las empresas desarrollen dentro de las fronteras estadounidenses.
Compromisos de inversión y supervisión comercial
El mantenimiento de estas preferencias arancelarias dependerá del cumplimiento de metas rigurosas. Las empresas beneficiarias tienen la obligación de presentar informes trimestrales detallando sus avances en inversión y producción. Según advierte la notificación oficial, cualquier incumplimiento en estos compromisos facultará a las autoridades estadounidenses para revocar los beneficios y reinstaurar los aranceles previos.
Este anuncio coincide con la reciente visita a México de Jamieson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, quien sostuvo encuentros con el secretario de economía Marcelo Ebrad de cara a la revisión del T-MEC. Por su parte, la Secretaría de Economía de México celebró la publicación de este procedimiento, y ha señalado que la resolución de este pendiente era una petición recurrente en las mesas de trabajo con la Secretaría de Comercio de Estados Unidos para facilitar el acceso a condiciones comerciales más competitivas.

