A menos de dos meses para que el silbatazo inicial marque el comienzo de la Copa del Mundo 2026 en Norteamérica, el gobierno de Estados Unidos continúa generando controversias. La administración de Donald Trump, a través de su enviado especial Paolo Zampolli, ha presentado una solicitud formal ante la FIFA para que la selección de Irán sea retirada de la competición y su lugar sea ocupado por Italia. Según reportó el diario británico Financial Times, esta petición oficial fue remitida a Gianni Infantino, presidente del organismo rector del futbol.
El argumento principal de Zampolli radica en el prestigio histórico de la escuadra “Azzurra”. El enviado especial subrayó que un equipo que ostenta cuatro títulos mundiales no debería quedar marginado del evento deportivo más relevante del planeta. Para Zampolli, ver a Italia competir en un torneo organizado por Estados Unidos representaría un sueño cumplido, justificando la inclusión por la trayectoria de élite que posee el conjunto actualmente dirigido por Gennaro Gattuso, a pesar de haber sido eliminado por Bosnia-Herzegovina en la tanda de penaltis de la repesca.

Tensiones políticas y diplomacia en el terreno de juego
Más allá del balón, esta maniobra parece esconder un trasfondo geopolítico complejo. Fuentes cercanas a la delegación estadounidense sugieren que la iniciativa busca sanar las grietas en la relación bilateral entre Washington y Roma. Estos vínculos se vieron afectados recientemente por declaraciones de Trump sobre el Papa León XIV y las posturas de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, respecto al conflicto bélico que involucra a Irán.
La solicitud llega en un momento de extrema fragilidad para la seguridad internacional. Tras las acciones militares estadounidenses que resultaron en la muerte de altos líderes iraníes, las autoridades de Teherán habían manifestado dudas sobre su participación.
De acuerdo con información de la agencia Reuters, el gobierno iraní condicionó su asistencia a que la FIFA les permitiera trasladar sus sedes de juego de territorio estadounidense a México, argumentando que no existen garantías de seguridad suficientes para su delegación técnica y deportiva en ciudades como Los Ángeles o Seattle.

La postura de la FIFA y el panorama de Irán
A pesar de la incertidumbre, Irán emitió un comunicado oficial reafirmando que su selección nacional se encuentra lista para competir por méritos deportivos. Aunque Donald Trump declaró públicamente que los atletas persas serían bienvenidos, también advirtió a manera de amenaza que su presencia podría considerarse inapropiada o potencialmente riesgosa. Por su parte, Gianni Infantino, quien mantiene una estrecha relación con Trump , expresó la semana pasada su deseo de que Irán participe con normalidad, manteniendo el principio de que los resultados obtenidos en la cancha deben prevalecer sobre las presiones externas.
