Etiopía atraviesa una nueva escalada militar en el norte del país, luego de que se anunciara una alianza integrada por siete grupos armados de oposición. El objetivo, de acuerdo con un comunicado de prensa publicado por la nueva coalición, es derrocar al gobierno del primer ministro Abiy Ahmed y establecer un gobierno de transición.
La coalición reúne a organizaciones armadas representantes de distintas regiones y grupos étnicos, entre ellas el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), el Movimiento Nacional Amhara Fano y el Ejército de Liberación Oromo (OLA), además del Frente de Liberación Nacional de Ogadén, el Frente Revolucionario de Unidad Nacional Afar, el Movimiento de Liberación del Pueblo de Benishangul y el Movimiento Democrático del Pueblo Gumuz.
La alianza fue anunciada este 20 de septiembre bajo el nombre de “Coalición para la Supervivencia”. Días después del anuncio, el TPLF declaró una estrategia de “guerra defensiva” contra las fuerzas federales.

Rebeldes de Tigray se extienden por la región; gobierno toma Alamata
Como parte de las ofensivas de la Coalición para la Supervivencia, fue la toma de tres aeropuertos de Tigray: Mekelle, Axum y Shire. La toma de los aeropuertos provocó la suspensión de vuelos hacia la región y marcó una ampliación de las operaciones militares que se extendieron hasta las regiones de Afar y Amhara.
Por su parte, el ejército del gobierno de Etiopía recuperó la ciudad de Alamata, en el sur de Tigray, a unos 120 kilómetros de Mekelle, la capital regional, una zona estratégica para la supervivencia del TPLF, como informó Reuters.
Fuentes militares y rebeldes confirmaron a EFE la toma de la ciudad, lo que provocó que las milicias opositoras se retiraran hacia zonas montañosas próximas a la región. Euronews reportó que las fuerzas gubernamentales también recuperaron terreno a los alrededores de Sekota.
Mientras tanto, el TPLF tomó la localidad de Erebti, en la región de Afar y reportaron que avanzan a Afdeera, una zona relevante por su cercanía con el corredor que conecta Etiopía con Yibuti. Este corredor es estratégico para el gobierno de Ahmed porque concentra el comercio exterior como el abastecimiento de hidrocarburos.

¿Por qué se reactivó el conflicto interno en Etiopía?
El proyecto político del presidente actual busca un desplazamiento del federalismo étnico (debido a las diferentes etnias que conviven en Etiopía), hacia un Estado centralizado para fortalecerlo, como explica un análisis de Stiftung Wissenschaft und Politik.
La Constitución etíope de 1995 establece un sistema federal y reconoce estados regionales, con competencias de autogobierno y derechos de las naciones, nacionalidades y pueblos, por lo que la nueva coalición rechaza el centralismo más marcado, aún cuando hay conflictos ideológicos y de conformación política entre ellos, como explica Reuters.
Hace cuatro años se firmó el Acuerdo de Pretoria para poner fin a la guerra entre el gobierno federal y el TPLF que inició después de la Guerra Civil, por conflictos de la dirigencia de Etiopía.
El pacto establecía un acto al fuego, pero también pidió el desarme de Tigray y las regiones aledañas, además de pasar la administración política de la región al gobierno, puntos que no terminaron de agradar al TPLF, que seguía con conflictos localizados en esa zona.
Las tensiones aumentaron este año cuando el TPLF desafió al gobierno federal al anunciar la reinstalación de la administración regional que dirigía antes de la guerra y rechazar la extensión del mandato de la Administración Provisional creada tras el acuerdo de paz.
Por su parte, el gobierno federal acusó al TPLF de incumplir el acuerdo de Pretoria y de establecer una alianza militar con otros grupos opositores. Las autoridades de Tigray, en cambio, acusaron a Addis Abeba de violar el acuerdo mediante ataques aéreos y otras operaciones militares.
