La organización Human Rights Watch denunció que el Gobierno estadounidense del presidente Donald Trump ha expulsado al menos 4,353 ciudadanos cubanos hacia territorio mexicano. Estas acciones de control migratorio han dejado a miles de personas extranjeras en condiciones de desprotección dentro de los límites de la frontera sur de México, sin alternativas claras para obtener un estatus legal duradero.
Deportaciones de cubanos hacia México
De acuerdo con un informe técnico publicado por la organización civil Human Rights Watch, los nacionales de Cuba representan más de una tercera parte de los casi 13,000 migrantes de terceros países que han sido deportados por los Estados Unidos hacia México en un periodo que abarca desde el 20 de enero de 2025 hasta el 9 de marzo de 2026.
El análisis detalla que el volumen actual de expulsiones contrasta con la gestión previa del expresidente Joe Biden, periodo en el que se registraba una tasa promedio inferior a los 100 cubanos deportados por mes. Bajo la segunda administración de Donald Trump, los indicadores oficiales de la organización muestran un incremento que supera los 500 retornos mensuales hacia las estaciones fronterizas mexicanas.
La institución de derechos humanos enfatizó que, históricamente, los ciudadanos cubanos no formaban parte de los objetivos prioritarios en las estrategias de control y remoción forzada ejecutadas por las agencias del orden en los Estados Unidos. Sin embargo, las directrices internas cambiaron con el inicio del actual mandato republicano.

Gobierno de Trump realiza masivas deportaciones
Los datos recopilados indican que México ha recibido aproximadamente el 70% del total de las más de 18,000 deportaciones de migrantes de terceras nacionalidades efectuadas durante la presente administración norteamericana. Según expone el documento de la organización, este flujo masivo responde a un acuerdo bilateral de seguridad entre los gobiernos de ambos países cuyo contenido no ha sido revelado de forma pública.

El reporte destaca las condiciones de vulnerabilidad extrema en las que permanecen los migrantes. Testimonios recogidos por el personal de campo señalan que las personas son expulsadas a ciudades mexicanas con altos niveles de criminalidad sin documentación oficial, recursos financieros ni pertenencias personales básicas para su subsistencia.
“Nos están abandonando aquí a morir. No hay ayuda, no podemos trabajar porque no tenemos papeles. No nos dan nada, nada… ¿Cómo se supone que vamos a comer, a pagar la renta?”, declaró formalmente a la organización Harold A., un ciudadano cubano de 58 años que fue deportado tras residir en la nación norteamericana.
Derechos humanos no se cumplen
Human Rights Watch denunció que los ciudadanos afectados padecieron condiciones inhumanas y abusos físicos durante su estancia en los centros de detención migratoria bajo la jurisdicción de los Estados Unidos. Asimismo, se acusó formalmente a las autoridades de vulnerar el derecho constitucional al debido proceso durante las audiencias de asilo y remoción.
Para la elaboración del reporte, el organismo internacional entrevistó de manera directa a 53 personas deportadas en los estados de Chiapas y Tabasco, ubicados en la frontera sur mexicana. La muestra incluyó a 41 hombres originarios de Cuba, cuya mayoría poseía un historial de residencia de años o décadas en los Estados Unidos, particularmente en el estado de Florida, tras haber abandonado su país de origen por motivos de persecución política.


Falta de alternativas legales en la política migratoria mexicana
El marco regulatorio del Gobierno mexicano actual no ofrece un mecanismo administrativo específico para otorgar certeza jurídica o regularización migratoria duradera a este sector, más allá del saturado sistema de refugio local. Esta parálisis institucional expone a los migrantes a redes de extorsión y explotación operadas por agrupaciones delictivas transnacionales.
Alcira Silva Hava, autora principal de la investigación, advirtió sobre los riesgos asociados a la falta de opciones legales. “Fuera del sistema de refugio, al que muchos no pueden acceder, el Gobierno de México no ofrece ninguna vía para que estas personas reciban un estatus legal duradero”, puntualizó la especialista en el informe.
Finalmente, el documento resalta una contradicción en la agenda exterior de la Casa Blanca, dado que la expulsión sistemática de cubanos coexiste con una política de asfixia diplomática hacia el gobierno comunista de la isla, evidenciada tras la imputación criminal por narcotráfico presentada la semana pasada en Miami contra el expresidente Raúl Castro.

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