La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el citatorio emitido por la Fiscalía General de la República (FGR) a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no obedece a un móvil político y argumentó que el requerimiento ministerial es debido a una indagatoria de alta relevancia, centrada en la operación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos dentro de territorio chihuahuense.
Durante su conferencia de prensa matutina en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, la mandataria detalló que el Ministerio Público Federal convocó a la gobernadora panista para que rinda su testimonio sobre los acontecimientos ocurridos el pasado 19 de abril en dicha entidad.
Sheinbaum destacó que la fiscalía federal ha recabado numerosas entrevistas como parte de este expediente, el cual busca esclarecer bajo qué términos normativos se permitió la intervención de personal extranjero en actividades de seguridad pública.

¿Hay límites a la cooperación internacional?
La postura de la Presidencia enfatiza la defensa de la legislación mexicana frente a las tareas de inteligencia de agencias externas.
El gobierno mexicano notificó formalmente a las autoridades de Estados Unidos que cualquier esquema de colaboración debe sujetarse estrictamente al marco institucional del país, por lo que quedan descartadas las incursiones bilaterales operativas directas en las regiones.
“Que se colabora, se coordina, pero no puede haber operativos en tierra conjuntos, porque para eso está la autoridad mexicana, porque ningún gobierno, no sólo Estados Unidos, ningún gobierno extranjero puede realizar actividades en México fuera de la ley”, argumentó Sheinbaum Pardo.
Sheinbaum añadió que la FGR tiene la responsabilidad de examinar las circunstancias del despliegue en Chihuahua para determinar si los hechos configuran la comisión de algún delito por parte de los servidores públicos involucrados.


Renuncia del fiscal local y defensa de la soberanía
Claudia Sheinbaum recordó que el fiscal general de Chihuahua presentó su renuncia al cargo como consecuencia directa de este incidente, debido a las anomalías procesales que implicó la autorización de agentes de la CIA en funciones de campo, una situación que calificó como fuera de la norma.
Frente a las versiones que acusan una persecución hacia la administración de Maru Campos, la mandataria federal instó a la opinión pública a no restar importancia al caso.
“Se ha dicho que se está contra la gobernadora, que es un asunto político, no, nada que ver. Es un asunto de investigación de la Fiscalía sobre este caso que es muy relevante para el país. Se ha querido minimizar esta situación, pero no se puede minimizar, porque nosotros tenemos que tener toda la garantía del cumplimiento de la ley de quienes desde el extranjero vienen a hacer labores”, concluyó la presidenta al hablar sobre el respeto a la soberanía nacional.
