Durante la conferencia de prensa el este miércoles 8 de julio, la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy Ramos, afirmó de manera oficial que el exembajador de los Estados Unidos en México, Ken Salazar, incurrió en posibles irregularidades en torno al caso del secuestro y posterior traslado a territorio estadounidense del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada García.
La fiscal general recordó que el 9 de agosto de 2024, el entonces embajador norteamericano sostuvo públicamente que el gobierno de su país no participó en dicha operación, asegurando que no se utilizó una aeronave ni un piloto estadounidense, y que tampoco intervinieron agentes de su nación en suelo mexicano, sino que se trató de una disputa interna entre facciones del Cártel de Sinaloa.
No obstante, Godoy Ramos advirtió que, de confirmarse que la operación fue organizada y ejecutada por la Oficina Federal de Investigación (FBI), se estaría ante graves violaciones al derecho mexicano e internacional.
Acusaciones de violación a tratados internacionales
La FGR detalló que la postura asumida por el exdiplomático representa un pacto al margen de la ley y una falsedad que vulnera las normas internacionales. Según las autoridades federales, la conducta del exfuncionario transgredió el principio angular de la buena fe que rige los vínculos entre naciones soberanas.

“Un pacto al margen de la ley, así como una mentira de un diplomático estadounidense, lo cual significa una transgresión al principio angular de la buena fe en las relaciones diplomáticas previsto en diversos tratados internacionales”, puntualizó la fiscal Godoy Ramos ante los medios de comunicación.
Por su parte, Raúl Armando Jiménez, fiscal de Control Competencial, descartó de forma categórica que se vayan a iniciar acciones de carácter penal contra Ken Salazar, a pesar de haber mentido al negar la participación de las agencias de seguridad estadounidenses en el secuestro y traslado del fundador del Cártel de Sinaloa.
¿Habrá consecuencias internacionales?
El fiscal Jiménez reafirmó que el exembajador de origen demócrata violó flagrantemente una regla de observancia obligatoria en el marco de las relaciones diplomáticas y consulares internacionales. Las investigaciones en curso contradicen directamente los dichos del exrepresentante estadounidense.

“Este principio fue claramente violentado por el embajador, en su momento, Ken Salazar porque de acuerdo a la información que se está acopiando en la carpeta de investigación, su afirmación en el sentido de que no hubo intervención de elemento alguno de agencias estadounidenses en el operativo (de ‘El Mayo’) resulta falsa de toda falsedad”, declaró el fiscal de Control Competencial, añadiendo que se está en presencia de una violación grave a los deberes diplomáticos.
Las consecuencias legales contra el exdiplomático se proyectarán exclusivamente dentro del ámbito del derecho aplicable a la función internacional que ostentaba.
El funcionario federal precisó que Salazar debió ceñirse a las directrices de su papel representativo y que sus declaraciones violentaron el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, el artículo 26 de la Convención de Viena, así como las prohibiciones explícitas de la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas.
Ante este panorama y debido a que el gobierno de los Estados Unidos no ha compartido información suficiente con su contraparte mexicana, la Fiscalía General de la República confirmó que ya realiza nuevos actos de investigación de forma independiente para esclarecer el caso.
