La identidad gráfica implementada en las obras públicas de la Ciudad de México generó un cruce de declaraciones entre la administración local y los sectores críticos de la gestión urbana.
El secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto Romero, utilizó sus plataformas digitales para ironizar sobre las críticas por el uso generalizado de la pintura morada y la figura del ajolote en la infraestructura recién entregada.
A través de un video difundido en su cuenta oficial de la red social X, el encargado de la política interior de la entidad recomendó el consumo de un conocido jarabe comercial a quienes externaron su inconformidad con las modificaciones estéticas del entorno público.
“Para los que la hacen de tos por la transformación de la ciudad ¡aquí les tengo el remedio perfecto!”, sostuvo.
El mensaje del secretario sectorial se da a conocer mientras diversas obras de mitigación vial y reconfiguración del espacio de tránsito permanecen en proceso de ejecución. Estos trabajos coinciden con la víspera de la inauguración de la Copa del Mundo 2026, cuya sede local será el Estadio de la Ciudad de México en menos de una semana.
La intervención del gobierno contempla la aplicación de pintura morada en puentes peatonales, vialidades primarias y murales institucionales, además de la colocación de la mascota oficial del gobierno para la justa deportiva: un ajolote caracterizado con un penacho de Quetzalcóatl.

¿Qué es el jarabe: Ajolotius?
La respuesta en video de César Cravioto aludió directamente a los comentarios de inconformidad que circulan en plataformas digitales y medios impresos sobre la uniformidad de la señalética urbana. El titular de la Secretaría de Gobierno vinculó de manera metafórica la un problema médico con el debate político sobre el mobiliario de la demarcación.
“Resulta que fui a la farmacia porque tengo un poco de tos y me recetaron este jarabe: Ajolotius. Se los recomiendo a todos los que la hacen de tos, de que si estamos pintando la ciudad, que si los ajolotes por todos lados. Miren, hasta un jarabe, Ajolotius. Y justamente es recetado para los que tienen tos”, sostuvo.
La presencia de este símbolo endémico de la cuenca del Valle de México en los oficios gubernamentales, paraderos de transporte y fachadas de edificios públicos desató una tendencia de burlas y memes entre los residentes de las diversas alcaldías durante el último mes.

Reivindicación del color morado
El posicionamiento de César Cravioto se suma al argumento formal emitido el pasado mes de mayo por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina. Durante la entrega de los trabajos de renovación del Tren Ligero, la mandataria capitalina reivindicó el concepto de la “ajolotización” de la metrópoli y rechazó que la medida carezca de sustento técnico o cultural.

En aquella ocasión, la titular del Ejecutivo local expuso la política de mejoramiento visual y el significado político de la paleta de colores elegida por su equipo de planeación.
“Hay quienes dicen, desde la ignorancia, el prejuicio o el clasismo, que estamos ajolotizando la ciudad. Si ajolotizar significa llenar de color lo que antes era gris, construir utopías, dibujar murales, transformar el espacio público, pintar de morado feminista, crear el Sistema Público de Cuidados, invertir en movilidad y electromovilidad, modernizar el Tren Ligero, construir cablebuses, entonces claro que estamos ajolotizanzo. Es más, las y los invito a que sigamos ajolotizando y transformando juntas y juntos la ciudad”, expuso.
