Al formalizar el nombramiento de Roberto Lazzeri como el nuevo embajador ante Estados Unidos tras recibir el beneplácito de la administración de Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el diplomático y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) iniciaron un análisis conjunto sobre las recientes restricciones impuestas al flujo de remesas y el acceso al sistema financiero para personas migrantes.
Lazzeri, quien partirá hacia Washington en las próximas semanas, tiene la encomienda de establecer un diálogo con el Departamento de Estado sobre la orden ejecutiva que busca limitar el envío de divisas y pagos digitales a personas sin documentación.
La semana, la Casa Blanca endureció su postura con un impuesto del 1% a las remesas mediante giros postales (money orders) o efectivo, bajo el argumento de mitigar riesgos de seguridad nacional y financiamiento de actividades ilícitas.
Bajo riesgo y defensa de la integración económica
Pese a la narrativa restrictiva desde Washington, la mandataria federal minimizó el impacto masivo de estas medidas sobre el volumen total de las remesas. Sheinbaum precisó que, de los 40 millones de mexicanos en el país vecino, solo el 10% —alrededor de 4 millones de personas— carece de documentos.
“Hasta ahora no vemos un gran riesgo”, afirmó la jefa del Ejecutivo, quien añadió que la mayoría de este sector poblacional tiene más de una década de residencia y se encuentra plenamente integrado a la economía estadounidense.
El presidente Trump justificó las medidas a través de un comunicado donde señaló que su “administración no tolerará los riesgos para la seguridad nacional y la seguridad pública causados por la actividad financiera transfronteriza ilícita”. Según la visión de la Casa Blanca, las transferencias de bajo valor se asocian en ocasiones con el tráfico de fentanilo y de personas.
Ante esto, Sheinbaum Pardo reiteró que México no coincide con dicha perspectiva, pues los migrantes son pieza fundamental en sectores como la agricultura, servicios y manufactura.

Tendencias migratorias y cooperación bilateral
La presidenta destacó que, gracias a los acuerdos de cooperación, la migración de mexicanos hacia el norte registra una disminución significativa.
Recordó que el punto máximo de cruces ocurrió en diciembre de 2022 con 205 mil 608 incidentes, cifra que se redujo tras las medidas humanitarias acordadas entre los exmandatarios Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador. Según datos del Gobierno de México, la migración bajó un 97.5%.
Finalmente, la mandataria defendió el papel de los trabajadores en el exterior al señalar que el beneficio es mutuo para ambas naciones.
“Se benefician del trabajo de los mexicanos allá, ayudan a la economía nacional, a enviar remesas, son parte fundamental de la economía de Estados Unidos”, subrayó.
El nuevo embajador, Roberto Lazzeri, llevará este diagnóstico a las mesas de negociación para proteger los derechos financieros de la comunidad mexicana frente a las políticas de debida diligencia mejorada que implementa la administración Trump.
