Ir al mercado o al supermercado se ha convertido en un ejercicio de paciencia. Seguramente has notado que, con la misma cantidad de dinero, a veces regresas a casa con menos bolsas que hace unos meses. Esto es lo que los expertos llaman “inflación”. En pocas palabras, es el aumento generalizado en el costo de los productos y servicios que usamos todos los días.
Recientemente, se dieron a conocer los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) correspondientes a la primera quincena de febrero de 2026. Si bien estas cifras suelen parecer complicadas, lo importante es entender que, en promedio, los precios subieron un 0.25 % respecto a la quincena pasada. Esto nos deja con una inflación anual del 3.92 %. Para que te des una idea, en el mismo periodo del año pasado (2025), la inflación era del 3.74 %. Aunque parece un cambio pequeño, cuando se junta en todas las compras del mes, termina afectando nuestro presupuesto.

¿Por qué suben las cosas?
Los economistas dividen los productos en grupos para entender qué es lo que realmente presiona nuestros gastos. Por un lado, tenemos productos “volátiles”, como las frutas y verduras, cuyos precios cambian mucho por el clima o las temporadas de cosecha. En esta quincena, las frutas y verduras subieron un 2.10 %. Por otro lado, tenemos los servicios y otras mercancías que suelen tener precios más estables. Afortunadamente, en esta ocasión, el costo de la energía y las tarifas de gobierno se mantuvieron bastante controladas, incluso con una ligerísima baja del 0.01 %.

¿Qué fue lo que más nos pegó?
Si has sentido que el jitomate o la papa están por las nubes, no te equivocas. Estos productos, junto con el tomate verde, fueron los que más incidieron en el aumento de precios durante los primeros quince días de febrero. Cuando estos ingredientes básicos suben, toda nuestra despensa se ve afectada.
Sin embargo, no todo es subir. También hubo productos que dieron un respiro a la cartera. Los desodorantes, la calabacita, el pollo y la cebolla registraron bajas en sus costos. Este tipo de variaciones son normales y nos recuerdan la importancia de comparar precios y buscar alternativas al hacer las compras.

en el Índice Nacional de Precios al Consumidor
¿Y la canasta básica?
Un dato clave es el Índice de Precios de la “Canasta de Consumo Mínimo”. Este indicador mide los productos indispensables para vivir. En febrero, esta canasta básica subió un 0.29 % quincenal, alcanzando un 3.71 % anual. Esto significa que los productos más básicos, aquellos que no podemos dejar de comprar, también están ajustando sus precios.

Ante este panorama, la recomendación de siempre sigue vigente: planear tus compras, aprovechar las ofertas en productos de temporada y cuidar el gasto en cosas que no son estrictamente necesarias. Entender cómo se mueve la economía nos ayuda a tomar mejores decisiones para que nuestro dinero rinda hasta la próxima quincena.
