Seguramente lo notaste en tu última visita al mercado o al súper: el dinero parece esfumarse más rápido. No es solo una impresión tuya; los datos oficiales del INEGI confirman que la economía familiar está bajo presión. Durante la primera quincena de abril de 2026, la inflación general anual en México se ubicó en 4.53%, una cifra que supera el 3.96% que teníamos en estas mismas fechas el año pasado.
¿Qué significa esto en palabras simples? Que estamos pagando más por prácticamente lo mismo que comprábamos hace un año, especialmente cuando se trata de poner comida sobre la mesa.
El “Efecto Salsa”: Los productos que más nos hicieron llorar
Si eres de los que no pueden comer sin una buena salsa, esta quincena fue de terror. Los datos de las imágenes muestran que el sector de las frutas y verduras sufrió un aumento importante del 4.29%. El gran protagonista, lamentablemente, fue el jitomate, cuyo precio se disparó un impresionante 24.37%. Pero no vino solo; el chile serrano subió un 21.94%, el chile poblano un 22.63% y otros chiles frescos aumentaron un 16.89%. Incluso la humilde papa subió casi un 7%.

¿Por qué suben tanto? Muchas veces tiene que ver con las sequías o los cambios de clima que afectan las cosechas, pero lo cierto es que este “pico de precios” en los vegetales es lo que más ha empujado la inflación hacia arriba en estos días. Además, si acostumbras comer fuera, las loncherías, fondas y taquerías también ajustaron sus precios un poco hacia arriba, reflejando que a ellos también les sale más caro comprar los insumos.

El respiro: La luz y los productos que bajaron
No todo es oscuridad para nuestra cartera. Hay un alivio importante que viene de la mano del clima. Como ya empezaron los calorones, el Gobierno Federal activó el esquema de tarifas de temporada cálida en 18 ciudades del país, lo que provocó que el recibo de la electricidad bajara un 14.00%. Ciudades como Mérida, Monterrey, Acapulco, Veracruz, Villahermosa y Cancún son algunas de las beneficiadas con este ajuste que ayuda a compensar el uso de ventiladores y aires acondicionados.
En el pasillo de las verduras también hay buenas noticias si sabes elegir. El tomate verde tuvo una caída espectacular de precio del 26.86%, la calabacita bajó un 14.92%, el limón un 8.12% y el plátano un 7.19%. Así que, por ahora, conviene más una salsa verde que una roja. Además, si tenías planes de viajar, el transporte aéreo bajó un 11.65%, aprovechando que terminó el pico de las vacaciones de Semana Santa.
¿En qué ciudades se siente más el golpe?
La inflación no se reparte igual en todo México. Según el reporte del INEGI, hay zonas donde el costo de vida subió más rápido que el promedio. Durango encabeza la lista con un aumento del 0.58%, seguido de cerca por Jalisco y Chihuahua. Si vives en ciudades como Córdoba, Acapulco o Guadalajara, probablemente sientas que los precios están más “picantes” que en el resto del país.

Por el contrario, hay estados donde la inflación incluso retrocedió gracias a la baja en las tarifas eléctricas. Tabasco registró una caída en los precios de -1.67%, mientras que Quintana Roo, Yucatán y Campeche también vieron números negativos, lo que se traduce en un ligero descanso para los habitantes de esas zonas.

En resumen, la Canasta de Consumo Mínimo, que es lo básico que una familia necesita para sobrevivir, ya cuesta un 4.73% más que hace un año. El consejo para esta quincena es claro: sigue los precios de cerca, aprovecha los productos que bajaron de precio y recuerda que, al menos por ahora, el jitomate es el nuevo artículo de lujo en la cocina mexicana.
